"La suma del poder público implicaba conferirle al
gobernador los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Significaba
entonces que quedaba suprimida la división de poderes republicana, el gobierno adquiría
las modalidades del absolutismo político." (fuente)
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El ¿gobernador? de Jujuy, Gerardo Morales dijo ayer:
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O sea, Gerardo Morales, dictadorzuelo de cabotaje, se arroga en esta frase las facultades del Poder Judicial, porque confiesa a cara descubierta y sin eufemismos que Milagro Sala está presa por voluntad del Poder Ejecutivo, que en la práctica controla el Poder Judicial. Por lo cual no se verifica en Jujuy la existencia de la división de poderes. Es bueno recordar que la división de poderes es "la separación o división de los poderes del Estado -llamados también funciones-
es una característica esencial de la forma republicana de gobierno.
Consiste básicamente en que la autoridad pública se distribuye entre los
órganos legislativo, ejecutivo y judicial, de modo que a
cada uno de ellos corresponde ejercer un cúmulo limitado de facultades
de mando y realizar una parte determinada de la actividad gubernativa.
El poder político, abstractamente considerado, es uno. Sin
embargo, esto no obsta para que se lo divida verticalmente y se encargue
a órganos diferentes el ejercicio de las partes de poder resultantes de
esa división. El propósito es evitar la concentración de la autoridad
en un solo órgano estatal, que llevaría indefectiblemente al despotismo.
El fraccionamiento de la autoridad pública previene este peligro al
asignar a diferentes órganos el ejercicio de fracciones de poder. De
este modo, ninguno de ellos, por sí solo, tiene la fuerza suficiente
para instaurar un régimen autoritario sobre la sociedad." (Fuente)
Y además es necesario recordarlo dado que estas alimañas y sus votantes estuvieron gritando durante años exigiendo "república" y calidad institucional.
No creo que necesite explicarles que en Jujuy -aunque se hagan los boludos- la república no existe.
Más allá del autoritarismo que refleja, más allá del racismo implícito en todos los blanquitos del NOA, más allá del odio que todos los radicales sienten por el peronismo, hay una putada aún más grande: Morales se hizo elegir gobernador de Jujuy, no de Salta, no de Chubut, ni de Virginia, ni de Madrid. De Jujuy. Con todo lo que tiene Jujuy, con todas las limitaciones que esa realidad impone.
Y esa realidad incluye a la Tupac y las cooperativas, le guste o no a Morales. Que no se construyeron en base a privilegios, sino en base a la capacidad organizativa de Sala y los demás, en base al laburo de miles de jujeños. Eso es de los jujeños, y destruirlo porque no quiere tener limitaciones es una hijadeputez. Rechazar la existencia de la Tupac, tratar de destruirla porque quiere tener todo el poder, es como si quisiera entrar en el Parque Nacional Calilegua a talar árboles porque quiere madera. O como si quisiera destruir el Pucará de Tilcara porque quiere un lugar donde construir. O como si quisiera desprenderse de varios pueblos de la provincia porque a su esquema de poder le sobran.
Jujuy es como es, resultado de su propia historia, e incluye a la Tupac y las demás cooperativas. Aún si el mandato que recibió como gobernador fuera destruir aquello que miles de tipos construyeron con su trabajo para reemplazarlo por otra cosa, sería un mandato ilegítimo: así como respeta la propiedad privada y los intereses privados, no puede dejar de respetar la propiedad colectiva y los intereses colectivos. Si quiere construir otra cosa que supere y que reemplace a la Tupac porque es mejor, está en su derecho. Pero no tiene derecho a destruir lo que es de otros porque él quiere ser el capanga.
Pero además hay algo peor: Morales está muy preocupado por las limitaciones que le impone la Tupac a su gobierno, pero no por las limitaciones que le impone la Ledesma. Que pone y saca intendentes y comisarios a gusto, que manda a sus guardias y a la policía a reprimir manifestaciones, que paga los impuestos si se le canta y si no no, que financia todos los diarios y canales de la provincia. Uno está tentado a pensar que la Tupac es una limitación inaceptable porque son negros mientras que Blaquier es blanco; porque los de la Tupac son pobres mientras que Blaquier es rico, porque la Tupac es débil mientras que Blaquier es fuerte. Uno está tentado a pensar que es un cagón de mierda que persigue mujeres pobres mientras se pone de rodillas frente a Blaquier. Pero no, ¿no? No puede ser. Si ellos son tan radicales, tan republicanos, tan democráticos..."
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PD: Este comentario de Marcelo Ignacio debe figurar en este post. Gracias tocayo.
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Morales lo dice todo el tiempo, y no lo quieren escuchar: dice
claramente que destruyó las cooperativas y persigue a Sala porque él
ganó con el 60% de los votos y no va a compartir el poder con nadie.Más allá del autoritarismo que refleja, más allá del racismo implícito en todos los blanquitos del NOA, más allá del odio que todos los radicales sienten por el peronismo, hay una putada aún más grande: Morales se hizo elegir gobernador de Jujuy, no de Salta, no de Chubut, ni de Virginia, ni de Madrid. De Jujuy. Con todo lo que tiene Jujuy, con todas las limitaciones que esa realidad impone.
Y esa realidad incluye a la Tupac y las cooperativas, le guste o no a Morales. Que no se construyeron en base a privilegios, sino en base a la capacidad organizativa de Sala y los demás, en base al laburo de miles de jujeños. Eso es de los jujeños, y destruirlo porque no quiere tener limitaciones es una hijadeputez. Rechazar la existencia de la Tupac, tratar de destruirla porque quiere tener todo el poder, es como si quisiera entrar en el Parque Nacional Calilegua a talar árboles porque quiere madera. O como si quisiera destruir el Pucará de Tilcara porque quiere un lugar donde construir. O como si quisiera desprenderse de varios pueblos de la provincia porque a su esquema de poder le sobran.
Jujuy es como es, resultado de su propia historia, e incluye a la Tupac y las demás cooperativas. Aún si el mandato que recibió como gobernador fuera destruir aquello que miles de tipos construyeron con su trabajo para reemplazarlo por otra cosa, sería un mandato ilegítimo: así como respeta la propiedad privada y los intereses privados, no puede dejar de respetar la propiedad colectiva y los intereses colectivos. Si quiere construir otra cosa que supere y que reemplace a la Tupac porque es mejor, está en su derecho. Pero no tiene derecho a destruir lo que es de otros porque él quiere ser el capanga.
Pero además hay algo peor: Morales está muy preocupado por las limitaciones que le impone la Tupac a su gobierno, pero no por las limitaciones que le impone la Ledesma. Que pone y saca intendentes y comisarios a gusto, que manda a sus guardias y a la policía a reprimir manifestaciones, que paga los impuestos si se le canta y si no no, que financia todos los diarios y canales de la provincia. Uno está tentado a pensar que la Tupac es una limitación inaceptable porque son negros mientras que Blaquier es blanco; porque los de la Tupac son pobres mientras que Blaquier es rico, porque la Tupac es débil mientras que Blaquier es fuerte. Uno está tentado a pensar que es un cagón de mierda que persigue mujeres pobres mientras se pone de rodillas frente a Blaquier. Pero no, ¿no? No puede ser. Si ellos son tan radicales, tan republicanos, tan democráticos..."
