Mariano Guicciardini ya está preparando los argumentos. No sea cosa que llegue el momento y no tenga nada escrito. Criaturita de dios.
Hay que reconocerle, eso sí, a Mariano, su absoluta y total coherencia. Siempre fue esto que es. Aunque algunos salames alguna vez lo hayan confundido con un intelectual, adalid de la democracia.
Guicciardini al rescate. Siempre listo.
Foto afanada de acá
