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No hace mucho
expuse las razones por las que me proponía no votar a Scioli. Por tanto, este post vendría siendo la continuación de aquel en vista de la información que circula.
Sigo pensando que no voy a votar a Scioli. De hecho no lo voy a hacer. Además de los motivos expuestos allá cerca y hace poco le sumo un par más.
1.-Que a Scioli le hayan colocado un comisario político como candidato a vicepresidente confirma que no es un tipo en el que se pueda confiar. Me encantaría saber cuáles son los elementos con los que Scioli negoció la presencia de Zannini en su fórmula. Porque al que le hacía falta tener cara de abrazar el proyecto es al motonauta. ¿Cómo obtuvo semejante espaldarazo? Ese jueguito de sumas y restas que los hombres de naranja esgrimieron como argumento me parece bastante boludo. Eso de que "Macri puede ser el candidato individual más votado", etc. Repito, me encantaría saber cuál fue el tenor de la negociación.
Los métodos de los anaranjados son bastante sospechosos. Hay operaciones que esmerilaron a Randazzo justo cuando éste comenzaba a crecer como alternativa cierta a Scioli. Y no se me puede quitar de la cabeza la amistad rancia entre los hombres del motonauta y cierto sindicalismo ortodoxo y algunos ejemplares de la mano dura bonaerense que campean en el ministerio de seguridad de la mano de Granados. Demasiadas casualidades.
2.-Cuando tenés que salir tantas veces a decir que no estás dispuesto a cagar el proyecto que muchos respaldamos, es porque tenés intenciones de cagarlo y necesitás convencer a los demás para que te voten. Más que nada a los progresistas siomes que no le daríamos la espalda a Scioli sin calzón de lata en ristre. Y eso se logra diciendo que no sos Scioli. Esta impresión se refuerza con la presencia de Zannini en la fórmula. Esa presencia, yo supongo, expresa desconfianza, no lo contrario. No te ponen a Zannini porque confían en vos, sino porque no confían en vos.
En estos momentos comienzo a asistir a un operativo llamado: "Vote a Scioli, porque lo importante es ganar". Desde varios medios de los que uno escucha bajan los cantos de sirena pidiendo tranquilidad, serénense, hay que analizar con cuidado el momento político, porque esto y aquello y lo de más allá.
Un cuerno.
Si hay algo que, al menos acá no nos ha faltado, es reflexión. De cualquier cosa pueden acusarnos, menos de ser impulsivos. Viscerales sí. Eso lo firmo y sello.
Y debido a esa reflexión permanente es que no adherimos a Scioli. Y la presencia de Zannini no cambió en nada nuestra apreciación. No es un toque mágico que todo lo disuelve. Escuché a varios diciendo "
-Bueno, yo antes tenía ciertos reparos con Scioli, pero ahora, ¡aguante Scioli!" ¿Lo qué? ¿Es que Scioli de repente dejó de ser Scioli? ¿Es que por arte de magia la provincia de Buenos Aires está bien administrada, las escuelas perfectas, los sueldos docentes en tiempo y forma, Granados fue pasado a retiro y los Patas Negras están controlados? ¿Se disolvió
el asunto de la represión de la bonaerense en Abasto, La Plata en donde los uniformados repartieron palazos, gases e incendios a troche y moche? De ninguna manera. Todo eso está. Por eso Scioli sigue siendo Scioli. Aunque Zannini lo marque de cerca.
Ahora resulta que tengo que creer que Scioli, al decir de un dirigente "
representa al kirchnerismo". Lo que he criticado tantas veces, el "
todismo" que tan mal nos hace cuando se disfraza de opinión pública. Hagamos la gran Popper, falseemos la hipótesis. Al menos hay un sujeto del kirchnerismo que no se siente representado por Scioli, ese sujeto soy yo. Por lo tanto, Scioli no representa al kirchnerismo, solo a una parte. Claro, si me decís que yo no soy kirchnerista, que soy un progresista siome entonces la hipótesis inicial cobra fuerza nuevamente, pero a riesgo de expulsar a los que no caben en su formulación. Como en el
catre del finado Procusto.
Por todo lo anterior y mucho más no votaré a Scioli. Y seguiré sin votarlo. ¿Lista corta? Veremos. Si es para apoyar a Scioli no. Que se apoye solo o en el nuevo kirchnerismo, al que le están pidiendo que se vuelva naranja por la conformación de una fórmula que contiene a uno de los representantes del proyecto.
¿Tengo que recordarles el carácter presidencialista de la democracia argentina y el papel de los vices en ese sistema?
Además, quedarme sin la alternativa de elegir a otro hombre del proyecto tampoco me agrada.
Lo dicho en el título, a mi la vertical nunca me salió. Anotá Brienza.
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Nota: En lo que va del día me han llamado: fanático, zonzo (o sonso, hay para todos los gustos), progresista fundamentalista y otras lindezas. Uno de los protagonistas centrales de esta andanada es el ex-incorrecto político Hernán Brienza que fogonea la caza de brujas al grito de "-Uds. no saben lo que es el peronismo". Él cree estar yendo contra la corriente. Tengo noticias para Brienza: eso ya lo han hecho otras veces y dio un resultado bárbaro. Aunque te salgan escamas cada vez que hablás de los "proyectos fundamentalistas que desviaron al peronismo", era el movimiento en contra de la osificación de un proceso. Yo creo, humildemente y si me lo permite Hernancito, que Scioli expresa la probable osificación de un proceso y su clausura. Ojala me equivoque.
Pero lo que más me jode, como no peronista que apoya al proyecto del kirchnerismo, es que ahora tipos como el nombrado reclamen a viva voz la posesión de una verdad que yo no puedo entender porque no soy peronista. Me quieren explicar eso de que el peronismo es un movimiento y no un partido, que ésto y aquello. En nombre de cierta pureza ideológica (¡la misma que me lanzan a la cara como una acusación de heterodoxia!) ahora dicenn que nuestra presencia es obsoleta, que, ahora ya no necesitan nuestro apoyo porque el proyecto no nos pertenece. En todo caso nos habíamos arrimado, pero los peronistas son ellos, que joder. Y vos no te métás, progesista siome.
Linda forma de juntar voluntades.
De ultimo momento: agreguen a la lista de elogios "romántico de la política" e "idealista sin noción de la realidad política"
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