lunes, 9 de noviembre de 2015

NO LE CORRESPONDE UNA CAMISA DE FUERZA: SE HA GANADO EL TRAJE A RAYAS CON NÚMERO AD HOC

 ...
No es un "personaje". No tiene "delirios místicos". No está loca (o no solo está loca). Es ante todo una persona que tendría que dar cuenta de sus palabras en sede judicial porque cada vez que abre la tranquera vomita mierda ensuciando al país completo.
Los fueros que le confieren los salames que la votan le confieren una inmunidad que no merece y que usa en contra de la democracia que ella se ufana de defender pero que en realidad combate.
Mi humilde opinión, diría abrenjaime: tendría que estar presa.
...
Nota: de la misma forma, Mirtha Legrand que no es una "diva", que no es una "señora notable por su lucidéz": simplemente es una mujer dañina que tendría que explicar su empecinado apoyo a cuanta dictadura y cretino ande dando vueltas por ahí. En realidad, casi todo el PRO (no se me ocurren excepciones) debería estar explicando cosas en sede judicial, comenzando por el el dúo criollo Bullrich-Alonso, pero continuando con todos pasando por Santilli, Montenegro, Bergman, etc. Sin embargo hablan de cambio. Esas cosas de las palabras: le dicen cambio a la restauración conservadora. 
No quiero dejar pasar la ocasión para agradecer a los votantes del PRO y de este mutante llamado Carrió por propinarnos semejante ayuda para la democracia. Noto ya a esta altura a muchos votantes de la peste amarilla tirando la piedra y escondiendo la mano. Acá les vamos a recordar lo que votaron hasta que no tengan aliento.

domingo, 8 de noviembre de 2015

A VER

Ni "gente"
Ni "vecinos"
PUEBLO
...
...
Después de eso, lo demás lo hablamos

viernes, 6 de noviembre de 2015

CEGOS

...
Antes que nada, buenas. De nuevo estoy de vuelta. Esta pausa de algunos días me llenó de bilis y tengo tantas cosas que decir, tanta mierda que se amontonó escuchando pavotes en vivo y en directo, que no sé por donde arrancar. Parece que me topé con una suelta masiva de boludos y semejante avalancha no se puede procesar de una sola vez.
Entonces, como el fiel Gabriel Betteredge, el mayordomo, personaje genial del excelente libro "La Piedra Lunar" de William Wilkie Collins, que cuando estaba colmado de perplejidad volvía una y otra vez al "Robinson Crusoe" de Daniel Defoe buscando respuestas, yo hice algo parecido pero con un libro, cualquiera, de Hernán López Echagüe. ¿Por qué? Porque me parece uno de los pocos periodistas en el sentido fuerte de la palabra que quedan y en sus libros combina rigor periodístico con un estilo literario narrativo certero y solvente (combinación cada vez más extraña).
Le toco el turno a "El regreso del Otro", uno de los textos que apareció en la parte de arriba de una de las cajas de mudanza que me asolan por estos días.
En las páginas 35 y 36 me encontré con este pequeño texto que de alguna forma resume mi estado de ánimo en estos días.
Lo transcribo para retomar la nada agradable tarea de rastrear el desatino que este blog arremete con la menor eficacia posible, dadas las limitaciones del espacio, pero sobre todo, del autor que aquí suscribe sus propios baldíos.
Léyanlo, es selente. Como verán, he modificado cierto nombre capicúa para que el lector no tenga que andar tocándose las partes pudendas del lazo izquierdo en público, no te da vergüenza, grandota/e.
...
"En las grandes ciudades del país las personas de buen pasar vagaban por las galerías de los centros comerciales examinándose atentamente el ombligo, es decir; venerando la idiosincrasia de su ombligo, del hoyito de carne estriada y con pelusas alrededor del cual gira la Tierra, su Tierra, es decir, su auto, su casa, su seguridad suya, su colegio privado de sus hijos, su asistencia médica privada, su televisión por cable, su temporada de descanso en su Brasil, en su Miami o en su Polinesia, su empleada sumisa, su rotweiller, su infidelidad excusable, su apoliticismo político y partidario del político que le asegure que por el resto de sus días tendrá su auto, su casa, su colegio privado, su asistencia médica privada, su televisión por cable, su temporada de descanso en su Brasil, su empleada sumisa, su perro jodido, su permiso para ser infiel y, vaya, claro, su aire de tipo apolítico.
Iban de un lugar a otro, el pecho inflado de arrogancia, con algún electrodoméstico a cuestas y un fajo de desdén en la billetera. Caminaban sin mirar hacia atrás porque temían convertirse en estatuas de sal, como le ocurrió a la mujer de Lot, ya lo había advertido Carlos Saúl I decenas de veces, y en la escuela nos han enseñado que a las estatuas de sal les cuesta mucho darse maña en el manejo de un control remoto o de una tarjeta de crédito, y, más trabajoso aún, hablar, hacerse entender a la hora de, pongamos, decirle al pibe limpiavidrios que no está en tus planes bajar la ventanilla de la puerta de tu auto muy tuyo porque tenés la certeza de que detrás del pibe limpiavidrios aflorarán cien pibes limpiavidrios que te destriparán, y entonces perderás tu auto tuyo y todo lo muy tuyo que representa esa carrocería espléndida. Que es mucho y todo tuyo. Un hato grande de ganado que tenía a la pobreza como pecado mortal y despreciaba al pobre por encima de todas las cosas. La respetable clase media reía, había echado a dormir la visión y toda percepción de su propio sumidero. La respetable clase media vivía en una civilidad fundada en nubes de betún que nunca se disipaban. Las encuestas de opinión habían demacrado definitivamente el deseo y deteriorado toda pulsión.
De modo que los comicios no eran otra cosa que una triste escenificación de civismo, un celo por las instituciones que duraba lo que un parpadeo. Una diligencia tribal: meter una papeleta en un sobre; luego el sobre en la ranura de una caja, y de regreso a casa a comprar ravioles, una botella de vino tinto; almorzar; dormir la siesta y en la noche esperar el resultado de la elección como el que espera el resultado de la quiniela. Ése es el tamaño de la libertad que nos permite este sistema. El de una ranura. Al día siguiente, a cerrar la boca y a obedecer. En la fábrica, en la oficina, en la escuela, en la calle. Y en momento alguno dudar del fatalismo que rige nuestra vida. Todo es así porque así debe ser: Carlos Saúl I otra vez presidente. Todo en orden. Los cerdos en su chiquero, las gallinas en su gallinero y los timoratos en su pecera. Año, como tantos otros, de convalescencia de la nada, de antropocentrismo porteño."
...

miércoles, 4 de noviembre de 2015

FESTEJAN LOS VAMPIROS

Lo raro es que festejen las víctimas
...
...
Como regla general que rige mi efímera vida: si estos tipos festejan a mi me duele el tujes por anticipado. Memoria corporal podría uno llamarla.

martes, 3 de noviembre de 2015

PERO SI DOMINGO BUSSI YA ESPICHÓ SEÑORA...¡AHHH!...LALALA

Esa maldita diKtadura
Ahora, como siempre, tírese los pedos que guste
...
...
¿Para cuando una invitación a Yiya Murano?
Ella lleva las masitas...

lunes, 2 de noviembre de 2015

LA AZAFATA DEL TREN FANTASMA

¿Desde cuándo la procuraduría se dedica a curar delirios místico.religiosos mitomaníacos? Pero nada mejor que Lilita Carrió como azafata para ese tren fantasma sin gracia que está conformando el PRO.
...
...
Ahora sí, dame el teléfono de un exorcista.

domingo, 1 de noviembre de 2015

COMO EXPLICACIÓN ESTÁ BUENA

Dale, contraargumentá, agnóstico de porquería
...
...
Una hipótesis mucho peor que la de un dios inexistente es la de un dios con limitaciones, o la de un dios que es uno de varios dioses, o la de un dios prescindente. Digo, así al pasar.