Nada mejor para solucionar los problemas del país, que recurrir a sus intelectuales de cabecera. Aquí están ellos, ataviados con sus mejores galas, prestos a esclarecernos con la sabiduría que los caracteriza.
Susana Gimenez, el rabino Bergman y Jorge Rial, los mejores exponentes del pensamiento argentino, incisivos, profundos. Ejemplos a tener en cuenta por las nuevas generaciones.
Antes de que me emocione y no pueda continuar, acá están los dichos de estos enormes pensadores:
La solución a todos los problemas según el catecismo de Susana, que reza todos los días.
Si Susana. Hacen falta más patriotas. Y menos pobres. Pero claro, si no reprimís es un caos.
Y aquí está el más florido representante del pensamiento humanista. Porque es religioso. Si claro. Aunque no se note.
Se ve que Bergman necesita una que otra clase de ciencias políticas. Esa definición de que el "centro" es lo permitido por la ley es simplemente genial. Aunque el aserto "línea de anarquía el caos" no se queda atrás. Tiembla Jürgen Habermas.
Y nos faltaba Rial. Cartón lleno.