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sábado, 30 de mayo de 2015

ELAFECTADO

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Pero no es ningún boludo. Sabiendo que la sede del mundial 2022 obtenida por Catar le debe haber costado a más de uno sus buenos rials catarís también está al tanto de que al aceptar las dádivas estaba pisando los callos del matón del barrio. Y el matón del barrio respondió. Con la furia justiciera que le sale de adentro cada vez que le cagan un negocio. Porque la corrupción en la FIFA, el COI y tantas otras siglas deportivas peina largas canas y se remonta muy para atrás. Tanto que uno puede pensar que todas las sedes obtenidas por EE.UU. para juegos olímpicos y un mundial de fulbo requirieron poner en acción los mismos dispositivos. Porque no me van a hacer creer que fueron, son y serán prístinos e incorruptibles.
Y en estas mismas declaraciones los está amenazando. Digamos, marcándoles la cancha. Como solo un monarca puede hacerlo. Lo que me hace pensar en el inevitable declive de los guardianes mundiales de la moral.

viernes, 29 de mayo de 2015

DESCÓNFIO

¿Esto tendrá algo que ver con la insigne cruzada de Loretta Lynch, fiscal general de EE.UU., que se ha dado cuenta ahora que hay corrupción en la FIFA para el lado de latinoamérica? (aunque para el otro lado parece que no, ponele, con lo que uno podría decir como en el chiste de "no le toqué un pelo" ¡qué puntería!)
No vamos a caer en el simplismo de Barcelona (revista de la que uno espera una suspicacia más sofisticada) que se caga de risa de la teoría conspirativa acerca de la reserva moral de occidente apropiándose de la FIFA y por tanto, se mofa de tipos como yo que no creemos en las cruzadas morales.
No estamos diciendo que no haya una corrupción larga, establecida y rechoncha en el fulbo mundial, en latinoamérica y en tantos otros lugares (si dudas quedan pueden pegarse una investigada acerca de ISL y Horst Dassler, fundador de Adidas, muy europeo él y sus maniobras tan parecidas a las denunciadas por Lore que, al parecer, no requieren ningún comentario), estamos diciendo que este asunto explota justito antes de que se vote para elegir presidente de la FIFA. Blatter es una porquería (siendo injusto con la porquería que tiene su dignidad), pero, parafraseando a Roosevelt, tal vez Blatter sea un hijo de puta, pero no es nuestro hijo de puta. Lo que no es un dato menor.
Teniendo en cuenta que también se iba a votar sobre la denuncia que la Federación Palestina de Fútbol presentó contra Israel por racismo, un poco se me enturbia el ojo y pienso en que las casualidades no me gustan.
También anoto que EE.UU. votará por el rival de Blatter, Alí bin Al Hussein (al que el Die apoya también) y que este asuntito (por suerte, espero) dará por tierra con la recontrarrrrrreeeeelección de Joseph. Anoto nomás, no sea cosa.
Déjenme que, como en el juego, diga "descónfio"
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Entiéndase que no defendemos a Blatter. Pero de ninguna manera nos vamos a engullir ese supuesto celo por la justicia y la pureza del deporte. Somos chocos viejos (consulte su diccionario de mendocino básico para esclarecer la palabra "choco") y a papá choco con alimento transgénico.
Gracias al lector y comentarista Diego por la inspiración para esta nota

jueves, 29 de septiembre de 2011

QUÉ LE HACE OTRA MANCHA MÁS A LA PELOTA

Manchada por todos lados, continúan tirándole pintura para que no quede ningún resquicio sin emporcar. El fútbol como es el fulbo.
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viernes, 1 de julio de 2011

PERDÓN QUE ME META

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En este blog no acostumbramos a tratar el tema del fulbo. Porque hay muchos haciendo lo mismo por ahí con mayor conocimiento de causa que este servidor. Pero la verdad, ando con una comezón bárbara: me preocupa el estado del balompata argentino.
En principio creo que es obvio para todo el mundo (excepto para el que no quiera ver) que la pelota está manchada. 
No hay más que observar, como muestra, las famosas fotos de los barras bravas prohijados por dirigentes de River que fueron a "apretar" o sea, amenazar lisa y llanamente, al árbitro del partido en el entretiempo cuando se jugaban su permanencia en primera.
Pero esto no es lo único que mancha al fobal.
Las Barras Bravas del fútbol existen y hacen lo que hacen porque tienen cobertura política, económica y policial. De otra forma no podrían desarrollar sus actividades a la vista y paciencia de multitudes que asisten azoradas a la violencia que despliegan estos delincuentes (porque eso son) en cada partido en donde están presentes.
Repito, sin la protección de un montón de interesados, la mayoría de los integrantes de una barra brava estarían presos. Sobre el tráfico de droga que acomete con profuso entusiasmo cualquier barra brava que se precie de tal podríamos escribir varios libros. Y aquí también es imprescindible contar con la vista gorda de una multitud de entenados.
Pero hay más. Frente a la AFA y como representante en la FIFA persiste un personaje que podría hacer las delicias de Mario Puzo: Julio Grondona. No sólo su liderazgo se basa en claras maniobras dignas de la Camorra sino que también sus palabras pertenecen al oscuro ámbito que recubre la omertá. Cuando enfrenta a un micrófono contesta con amenazas veladas o manifiestas. Y todos tan contentos. Nadie dice esta boca es mía y el tipo sigue por ahí. Y encima comparte corrupciones con otro sospechoso dirigente: Blatter y su séquito de ominosos acólitos.
La última supuesta hazaña de éstos dos fue aceptar sobornos para elegir la sede de un futuro mundial.
Tal como vamos la pelota está puerca por todas partes.
Pero si es posible hay más: clubes "importantes" poniendo guita para arreglar resultados, lavando sextercios a través de la compra y venta de jugadores, endulzando periodistas varios para lograr comentarios y notas favorables a uno u otro dirigente.
¿Eso es todo?
No no.
Tenemos también a los árbitros que poseen una soberbia monumental. Una soberbia que ya no tienen los árbitros en otros deportes que son igual o más polémicos que el fulbo (eso sí, en el boxeo la cosa está peor que el fobal, plagado de Don Kings y cosas por el estilo). No aceptan críticas, no quieren que la tecnología ingrese a la cancha para no verse cuestionados, no aceptan sus humanas limitaciones y por tanto desechan cualquier ayuda que pudiera hacer sus fallos fuesen más justos. Se postulan tan infalibles como el Papa.
Sobre sus sospechosas cegueras o intuiciones momentáneas, mejor no abundar ¿no?
Y hay más, pero calculo que ya estarán un poco cansados de esta nauseabunda enumeración.
En definitiva, la pelota está manchada.
Y vaya a saber si alguien, algunos, muchos, la podrán limpiar.
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(imagen afanada de acá)

jueves, 22 de abril de 2010

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

Con esa vocación necrológica amnésica que tienen los "medios serios" se ha ensalzado hasta el hartazgo la "figura" de Juan Antonio Samaranch, ex-presidente del COI, Comité Olímpico Internacional. Sïmbolo del deporte, máximo referente del olimpismo mundial, etc., etc. Una retahila de elogios y alabanzas empalagosas que terminan de conformar una leyenda que tiene esa sustancia: leyenda. Porque la historia de Juan Antonio Samaranch es muy otra. 

Por ejemplo, muy pocos han informado que Juan Antonio Samaranch fue un político franquista con activa participación en la dictadura de Franco en España. Ni tampoco de sus manejos poco claros con Joäo Havelange y Horst Dassler. Mucho menos la entrega de la Olimpíadas a ISL, una empresa de comercialización fundada por el propio Dassler, que a su vez era el fundador de ADIDAS. Ni de los enredos, negocios y corrupción que permanecen ocultos detrás de los cinco anillos mancillados una y otra vez por tipos como Samaranch o Dassler o Blatter. 
Uno ya debería estar acostumbrado, pero me resisto a naturalizar estas sospechosas omisiones.