Mostrando entradas con la etiqueta Economicidio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Economicidio. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de octubre de 2016

CASTIGAR EL ECONOMICIDIO

...
Cuando termine esta pesadilla (porque va a terminar) sus responsables, culpables del desastre económico, social y político que está barriendo el país como uno de esos tornados que persiguen los superyanquis en camioneta, no pueden dejar sus puestos y volver a sus casas tan tranquilos y acá no ha pasado nada.
Porque han pasado cosas, muchas. Los señores de Cambiemos han planificado un robo sistemático e institucionalizado que les ha permitido transferir una ingente cantidad de riqueza de los sectores medios y bajos a los sectores altos, los económicamente concentrados. Y con esto están condenando a la miseria e indigencia a vastos sectores de la población argentina, que ahora tiene problemas para solo sobrevivir. A su vez han entregado la soberanía económica al FMI y los organismos internacionales con lo que han comprometido nuestra capacidad para responder a la profunda crisis que han creado. Están endeudando al país a la velocidad con la que un marinero borracho gasta su sueldo en un puerto eventual, hipotecando el futuro económico del país por generaciones. Están destruyendo las instituciones de las que tanto hablaban, bombardean la cultura, sueltan represores, crean fuerzas de seguridad para atacar a los que sufren el ajuste y le piden a las que ya existen que usen la violencia sin límites con los que protesten, etc. Un largo etc. doloroso y cruel.
Este gente no puede, luego de semejantes hazañas, volver a su casa, a sus actividades, a sus empresas, a sus countrys, a sus refugios exclusivos, a esos barrios presuntuosos de la zona norte, al coqueto Barrio Parque, a la ubicua Recoleta, como si nada. con las manos limpias y prestos a participar en cuanto programa de televisión, radio e internet haya por ahí para explicarnos lo piolas que son y lo pelotudos y populistas que somos nosotros.
No pueden repetir de nuevo sus aventuras.
Esta vez tienen que pagar. Y pagar todo el precio junto. No basta con que sean juzgados e encarcelados. Eso sería casi un premio, porque con las complicidades del caso pueden morigerar sus encierros hasta convertirlos en una temporada en un spa. Además de sus responsabilidades civiles y penales tienen que pagar con su peculio y con el de las empresas que están participando en el saqueo, tienen que reponer con intereses la riqueza que están amarrocando a costa de apretar a los orejones del tarro hasta a los que no les queda casi ningún fluido corporal.
No alcanza con la denuncia, la inhabilitación para ocupar cargos públicos, tampoco deberían tener espacio en academias, universidades, ONGs, fundaciones, clubes de barrio, sociedades de fomento, cooperadoras escolares, etc. Porque en donde estén hacen daño. Tienen que responder con lo que más les duele: el patrimonio personal y el corporativo. 
Todos los grupos económicos que se están llenando un poco más los bolsillos tienen que ser juzdados, penados y no solo con multas simbólicas. Hay que expropiar los bienes que obtienen mediante coacción y legislación amañada. Por una vez en la vida tienen que cumplir con la ley.
De la misma forma los legisladores que apañaron la rapiña deberían correr la misma suerte. Y también responder con su patrimonio por los desastres que han propiciado con su anuencia explícita.
Nada más y nada menos que justicia.
Porque luego vienen los discursos conciliadores, los gestos de buena voluntad, pero la fiesta, la orgía diría yo, la garpamos los orejones del tarro. Los piolas se guardan lo choreado y esconden el cuerpo, esperando una nueva oportunidad para asaltar el bolsillo de los boludos.
Hay que romper de una vez por todas ese círculo vicioso.
¿Estalinismo? Ponele, ahora que está de moda decir "troskos".

miércoles, 28 de noviembre de 2012

MÁS ECONOMICIDIOS

El problema es que por este crimen y estos otros nadie irá preso. Eso si, el simpático presidente de España anda por ahí festejando las bondades del ajuste, aplaudido por Aznar el malo. Cosas que pasan ¿vio?
Me encantaría decir que acá, en Argentina, estamos curados de espanto. Pero, leyendo y escuchando a varios personajes no estoy tan seguro. Y menos seguro estoy cuando en la calle escucho a personas que sufrieron en tuje propio el resultado de los buenos oficios de los Cavallo´s Boys y que ahora miran con alguna simpatía aquellas mismas recetas.
No hay caso, la misma piedra otra vez.

jueves, 26 de abril de 2012

TOOS AL GIMNASIO

El FMI recomienda recobrar la resistencia y la flexibilidad, asi que, marchando al gimnasio, manga de sobrecalentados.
...
...
No cambian nunca de cantito, según se puede ver.
En fin, alconomistas.

jueves, 5 de abril de 2012

sábado, 29 de octubre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

LOS HUMORISTAS

Llegan para defender a "los mercados" aquellos muchachos que supieron trabajar día y noche para que los mismos no perdieran su buen talante: Los Humoristas. Ellos, lejos de cualquier consideración y sin ningún escrúpulo, trataban de mantener la sonrisa en Los Mercados, aún cuando para éso necesitaran desangrar el erario público. 
Se vió con la mayor claridad que correr tras los capríchos de Los Mercados tuvo efectos fabulosos para Argentina. Efectos que este hombre, dado el momento en que fue Ministro de Economía, necesariamente tuvo que haber estimulado.
Pero claro, el zorro pierde el pelo pero no las mañas. Calculá un ex ministro neoliberal. La misma verdura de siempre. Y siempre podrida.
...

sábado, 15 de enero de 2011

ECONOMICIDIOS

...
Quizás pueda ayudar a la discusión éste artículo que escribí para el último número de la revista Mavirock.
...
A propósito...
...
Algunas veces me pongo a pensar (no siempre, no hay que recalentar el seso) en lo que hemos hecho con nuestra sociedad. Digo "hemos" porque, dado que vivo en esta sociedad que critico, algo tengo que ver en su estado actual. O sea, el quilombo que nos atraviesa es en parte, mi culpa. Sin duda no tengo el mismo grado de responsabilidad que un tipo que deja sin trabajo a miles de personas o las manda a matar porque le conviene a sus apetencias políticas. Pero sí que tengo responsabilidad al reproducir un status quo  en donde ese tipo puede hacer lo que hace sin que a nadie se le mueva un pelo. Sin que se nos mueva un pelo. Parafraseando a la Biblia, incluso si se movieran, hasta el movimiento de nuestros pelos está previsto. Y me pregunto. ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿cómo cornos vamos a salir del embrollo? (eso si tenemos ganas de emerger de él). No lo sé. No tengo ganas de despertarme un día sintiéndome como estas personas que se tiran de un edificio, se arrojan delante de un tren o toman agrotóxicos para dejar de sufrir el dolor de ya no ser, la angustia de sentirse descartables, nadas, nadies, sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos...(Eduardo Galeano, aunque no hacía falta decirlo)