sábado, 13 de febrero de 2010

SOSPECHOSO


Esta mañana salí a caminar un rato por el barrio. Sin rumbo fijo, decidí en medio del paseo llegar hasta un "Outlet" que está cerca para conseguir un par de películas. La mañana amaneció nublada. Un día gris y pesado, con amenaza de lluvia pero sin lluvia. Por eso caminaba despacio. Por eso y porque es sábado y los sábados renuncio a todo apuro posible. 
Había andado tres cuadras cuando una señora (sesenta años, pelo teñido, bolsa en mano) salió de su casa cerrando la puerta con varias vueltas de llave. Aferró su cartera y enfiló en la misma dirección que yo llevaba. No le presté atención hasta que me di cuenta que la mujer aceleraba a cada paso. Y cada tanto miraba hacia atrás por encima de su hombro. Me miraba a mi.
Traté de retrasarme, caminar con más lentitud, pero la señora siguió acelerando. Dió vuelta la esquina frente a la estación a toda velocidad.
Llegué a la encrucijada y vi cómo entraba ráudamente en un almacén. Y no la vi más.
En ese momento no entendí la mirada que me dedicó la dama del bolso.
Pero cuando iba llegando al Outlet comprendí.
Había pensado que quería robarle. Que tenía cara de "sospechoso". Una amenaza.
Quienes me conocen pueden dar fe de que mi aspecto es de todo menos ominoso. La cara de culo no cuenta. Es cara de culo que sirve para espantar pero no amedrenta demasiado. Tampoco contribuyen mis anteojos y la cara de perpetua distracción que traslado conmigo a todas partes. 
No suelo vestirme de negro. Mäs bien mi "look" está a mitad de camino entre el boy scout anacrónico y un turista extraviado en el que desentonan las bermudas.
¿Qué es lo que había asustado a la sensible señora?
¿Cómo la había asustado?
¿Por qué se había asustado?
En eso estaba cuando entré al Outlet. Ahí mismo, en uno de los lugares en donde hay televisión, estaba sintonizado TN. La pantalla destilaba sangre con música truculenta de fondo. Me quedé un instante mirando y desfilaron ante mis ojos las Siete Plagas de Egipto, los Cuatro Jinetes del Apocalípsis, los Pecados Capitales, las Leyes de Murphy, etc. El relato dramático en off de uno de los locutores anunciaba con bombos y platillos: "Ola de inseguridad".
Dos personas que tomaban un café tenían la vista clavada en la pantalla y una de ellas decía: "Así no se puede vivir". Otra que acomodaba la ropa en un stand meneaba la cabeza desaprobando lo que veía. En otro local en donde se venden aparatos para relajarse dos jóvenes comentaban las peripecias de la TV indicando que eso mismo habían visto en "Policías en Acción".
Pensé que quizás la señora antes de salir de su casa ("esto es lo que Ud. tiene que saber antes de salir de casa") había estado viendo toda esa violencia cuasi pornográfica repetida hasta el cansancio. La misma imagen multiplicada por el relato, por la repetición obstinada, por los comentarios compungidos y los airados.
Y así había salido a la calle.
Sospechando de su propia sombra.
Sospechando de mi.
O de cualquiera que hubiera estado caminando en la misma vereda.
No era para menos.
Así no se puede vivir.

LA AMNESIA: Una receta para entrar al Primer Mundo

Para "JAMES NEILSON, PERIODISTA y analista político, ex director de “The Buenos Aires Herald” la mejor receta para entrar al Primer Mundo es la amnesia. Hacer justicia es "hurgar en la historia en busca de datos truculentos que les servirían para reivindicar la superioridad moral propia"
Y la amnesia parece haber alcanzado a Neilson en pleno cerebro porque su versión de la dictadura de Pinochet y el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende es bastante extraña: "el enfrentamiento de una izquierda irresponsable con una derecha despiadada". Para James que Salvador Allende haya sido votado en elecciones democráticas y luego derrocado por un golpe de estado encabezado por Augusto Pinochet (empujado por EE.UU y sus intereses económicos) no tiene ninguna importancia. Eso es por la amnesia.

Tampoco es relevante para Neilson que los sucesivos gobiernos de la Coalición hayan continuado con las políticas implementadas por una dictadura sangrienta. Mucho menos que los sucesivos gobiernos de la coalición hayan seguido apelando a los mismos mecanismos represivos que permitieron implementar la economía salvaje de mercado en Chile. Tampoco parece importarle a Neilson (por la amnesia, ya se sabe) que esas políticas llegaran a Chile de la mano de Milton Friedman (en persona) y que en el mundo entero el edificio de papel de los friedmaníacos se está derrumbando a toda velocidad.
 
 

No.
Pensar de esa forma es, según James, "subdesarrollo principista".
Por eso James Neilson se permite decir: "la centro-izquierda decidió anteponer el futuro al pasado". Una expresión que a pesar de su pretenciosa fatuidad es nada más que una chicana discursiva para legitimar las peores barbaridades. Según James, todo lo que Pinochet hizo tiene bastante mérito. Habrá matado a uno que otro irresponsable, pero ahora Chile está cerca del Primer Mundo.
Y nosotros, todos los latinoamericanos, deberíamos hacer como Chile, porque de otra forma, el Primer Mundo se nos escapará irremediablemente.
Claro, no todos piensan como Neilson. Sobre todo en Chile en donde muchas personas sufren las delicias de ese improbable paraíso.
Pero la amnesia de Neilson es irreductible.
Ya se ha dicho, no hay peor sordo que el que no quiere ver.

viernes, 12 de febrero de 2010

¿VISTES LO QUE SACASTES?

El suplemento Valores Relgiosos de Clarín practicando ritos esotéricos con el idioma.
Y ya que estamos, cualquier cosa que no sea el credo de la Iglesia Católica es pura miseria, según estos valientes cruzados. Vade retro Mandinga.

¡DISIMULA, DISIMULA!: Verdades Actimel al rescate

Venía hoy cómodamente transpirado en el Subte A, recorriendo las estaciones que me llevan inexorablemente a mi trabajo cuando advertí una campaña gráfica de Actimel. La fabulosa campaña "Verdades Actimel". Una campaña que pone tanto énfasis en la verdad de Actimel que uno desconfía (mucho más con Malnati oficiando de pseudoinvestigador).

Para adecuarse al medio utilizado (el "soporte") el subtítulo de la campaña era: "Esta es una de las Verdades del Subte". Y ahí estaban estampados una serie de lugares comunes que Actimel da por ciertos. Ponele, "Te hacés el dormido para no dar el asiento".
Todo era previsible hasta que leí una de esas "verdades" que me dejó pensando.
Decía:
"Te pasás de estación y para que nadie lo note, seguís hasta la otra".
Si claro dije yo. Porque no existe la posibilidad de bajarme en el medio de dos estaciones, mitad porque estoy viajando en subte y entre dos estaciones de subte hay nada más que un tunel por donde pasan subtes a toda velocidad, esas simpáticas hileras de cables que te pueden dejar pegado, algunas ratas y de vez en cuando una gotera (si viajás en la Línea A).
No existe otra posibilidad que seguir hasta la próxima estación cuando te pasás, porque no se puede volver para atrás en el medio. Ahora, si te pasás una estación y para disimularlo te pasás dos estaciones, o sea, vas hasta Acoyte porque te querías bajar en Castro Barros y te pasaste, no te hacés el boludo, sos un boludo..
Si esta es una verdad patrocinada por Actimel, dejá, mejor me como un durazno.

JUSTO A TIEMPO


Uds. no entienden. Quizás los relojes de la Policía Metropolitana estén ajustados con los relojes de Nueva York o París. No es que no cumplan su horario. Lo cumplen, pero de acuerdo al huso horario del Primer Mundo. Como debe ser. 
Ya se sabe, Mauricio "Gestión" Macri no permitiría ñoquis entre sus policías, espías en su administración, una fuerza de choque que echa a los morochos grasientos, remedios que se vencen sin ser distribuidos, falta de vacantes en los jardines de infantes de la ciudad, ex funcionarios de la Dictadura, etc.


jueves, 11 de febrero de 2010

LOVE STORY II

Ya está lista la frase central de la campaña del Cleto:
"Voy a ser el Galán de todos los argentinos".

¿La credibilidad del Vice? Mirá vos. Ahora se llama "credibilidad".

QUE PAREZCA UN ACCIDENTE

¿Se acuerdan de aquellas palabras de Mario Vargas Llosa sobre Silvio Berlusconi?:

"Berlusconi es un caudillo. Una figura desaparecida desde hace tiempo y que no se esperaba tener de vuelta en la historia (...). Un caudillo democrático sin el autoritarismo de Mussolini"
"Parece imposible que un personaje tildado de superficial, poco culto y de dudosa ética, haya dirigido un país tan complejo como Italia"

Es cierto eso de que uno es esclavo de sus palabras. Claro que es Mario Vargas Llosa y su posición puede mutar cuando a él le haga falta sin ponerse colorado. Quizás ya lo esté pensando luego de algunas revelaciones soprendentes que explican cómo llegó al poder Berlusconi. 


No vamos a ahondar sobre la impronta mafiosa de muchos gobiernos de derecha. En este caso basta con las evidencias que son muchas y se van amontonando. Sería bueno eso sí, constatar las características de los gobiernos que admiran y defienden tipos como Vargas Llosa. Para no creer en las bellas almas de los verdugos como decía Rodolfo Walsh.