Mostrando entradas con la etiqueta conservadores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conservadores. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2013

FALTABA ESTE

Quienes hayan tenido el disgusto de cursar alguna materia en una de las cátedras de este señor, habrá comprobado el sesgo que le da a la historia Luis Alberto Romero que heredó de su padre, José Luis Romero, el apellido pero no la honestidad intelectual.
De este tema saben mucho por ejemplo, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, en donde el señor Luisito hizo todos los esfuerzos posibles para bloquear cualquier cátedra alternativa a las suya en Historia Social General. La facción a la que pertenece este hombre ha sido denominada "los modernos". Y la lucha contra los modernos en Filosofía y Letras y en otros claustros implica la lucha por la democratización de la universidad contra la que se oponen ferozmente Luisito y sus amiguetes.
Esta insistencia en la exclusividad no es desinteresada: monopolizar las cátedras le brinda además de poder, ingresos adicionales por la venta de los libros que escribió y que son los textos obligatorios de sus cátedras.
Es necesario señalar estas cosas porque, en la asfixia del mundo académico, estos asuntos se pierden.
Más allá de las simpatías que uno tenga o no por las alternativas que se plantean al romerismo, el punto central del ayudamemoria anterior es señalar que, desde Historia Social General a cargo de Luis Alberto Romero se enseña una historia eurocéntrica, con posiciones historiográficas liberales, y que para mantener el monopolio académico Romero incluso contó y cuenta con la invalorable ayuda del diario La Nación, pasquín que le sirve de tribuna para desparramar las peticiones de principio que Romero considera teorías de la historia.
Es ese señor el que dice ésto (señalemos que no recurrimos a la falacia ad hominem sino a contextualizar una opinión para estar culturalmente situados)
...
...
Perdón por escupirle el asado Don.
Así somos los zurditos.

lunes, 3 de septiembre de 2012

LA MITAD MÁS UNO

"Soy de la mitad del país que mantiene a la otra mitad". Encontré, tarde piaste, este asunto rebuscando información sobre otro tópico. Hace rato que anda dando vuelta parece, más que nada en Facebook. Chocolate por la noticia me dirán.
Bueno, que quieren, no estoy al día.
Volvamos al meollo principal del asunto. La frase me dió entre medio de los ojos. Justo en medio. Hacía tiempo que no veía una tal falta de solidaridad. Un maniqueismo corto de vista, reaccionario y virulento.
Tratemos de evitar la rabia, porque es éso lo que contiene en demasía la proposición aludida. Veamos si podemos desmontar las falacias varias que anidan en su interior.
En primer lugar, y suponiendo que haya dos mitades ¿qué le hace pensar a esta "gente" que se encuentra en la mitad que mantiene y no en la mantenida? La riqueza, como hemos dicho mil veces, es social. Para crearla hace falta el concurso de muchos sujetos. ¿Están tan seguros que no son los mantenidos? La bonanza económica de muchos es fruto del esfuerzo de otros muchos. En esa mitad de la que reniegan con tanto énfasis, quizás, se encuentra el secreto de su éxito.
Por otra parte, y que yo sepa, gran parte de la mitad que pretende mantener a la otra mitad recibe subsidios en el agua, la luz y la electricidad. ¿Todavía creen que nadie los mantiene?
Pero, como nosotros sabemos que no hay dos mitades, descartemos ese razonamiento por elemental.
Observemos ahora el hecho de pensar, contra toda evidencia, que uno se encuentra en la mitad virtuosa de algo. Al establecer esta línea taxativa del otro lado coloca a los que no están en el inner circle: los malos, los otros, los que nos amenazan. ¿Tengo que señalar los peligros que entraña este razonamiento y los monstruos que prohija? No creo que haga falta.
Ahora, suponiendo que alguna vez la palabra solidaridad hubiera tenido algún significado para los que se colocan en la mitad del Eje del Bien ¿cómo creen que se construye una sociedad? ¿Acaso piensan que la sociedad la edificaron solos, sin ayuda de nadie? ¿Creen que la sociedad es su refugio exclusivo, porque "lo pagaron"? ¿Piensan que la sociedad es una empresa que les brinda servicios? De ninguna forma. Una sociedad es una construcción solidaria. Y todos contribuyen a su creación y mantenimiento. Y todos debieran velar para que ningún sujeto dentro de esa construcción quede por fuera de la misma, privado de los derechos que le asisten. Por eso es una sociedad. Lo contrario es el sálvese quien pueda que impera dentro de los countries o barrios privados en donde la mitad virtuosa se refugia para disfrutar lo que obtiene de la otra mitad que no quiere ver.
Al derecho a llevarse lo que extraen a otros lugares, a buen resguardo de la mitad expoliada le llaman libertad. Y es la única libertad que les parece significativa. El concepto de libertad que se agazapa bajo estos argumentos es el que supone que la libertad se resta y no se suma. Si el otro es más libre yo soy más libre, decimos nosotros. La libertad del otro termina donde comienza la de los demás dice la mitad virtuosa que de esa forma envuelve en papel para regalo un conservadurismo ultramontano.
Podría extenderme hasta el infinito con estos argumentos.
Pero me da fiaca porque es lunes y además, que labure la mitad virtusa y me mantenga, qué tanto.