El lunes la Ciudad de Buenos Aires apareció empapelada con estos afiches. Lo primero que llama la atención es...el horror ortográfico que aparece en el mismo. Luego, la ausencia de firmante o firmantes. Por lo tanto, la sospecha sobre el autor ¿intelectual? de este afiche queda librada a la imaginación de los observadores.

Pero de lo que sí estamos seguros es que a Don Bergoglio no le gustó la cosa. Vicios privados virtudes públicas ¿era así esa frase? Bueno, por ahi va la cosa. A Don Pobreza Tremenda se ve que le impacta de muy mala manera que dos personas del mismo sexo decidan casarse.
La pregunta es si a Don Mauricio le dió un ataque de humanidad o de votos. Creo, humildemente, que la cosa se parece más a lo segundo. Y dentro de la segunda posibilidad hay que anotar los buenos negocios que genera una ciudad que recibe con sus brazos abiertos a la comunidad gay, siempre y cuando consuma y gaste sus euros en ella.
Asi que, mal haría Mauri si se opusiera al matrimonio gay. Digamos, estaría matando a la gallina de los huevos de oro. Ups.

Por lo tanto, decidió no darle bola a Bergoglio. Pero no todo terminó ahí. Bergoglio y la Iglesia Católica Argentina, que no se mete en política, lo llamó al orden tal como se puede comprobar. Porque ellos no se meten en política ¿vio? O sea, no se puede andar apoyando a un candidato que luego se pone chúcaro y hace cosas que no nos gustan a nosotros que somos tan morales, tan derechos y humanos. Asi que, no nos metemos en política metiéndonos en política. ¡Venga para acá Niño Mauricio! ¡Qué es eso de andar decidiendo cosas que a los santos padrecitos no le agradan! Mire que le cerramos las puertas del Vaticano y guardamos la billetera en el bolsillo. No espere alabanzas desde el púlpito (que más bien es pulpito).

Según Bergoglio Macri "faltó gravemente a su deber como gobernante". La traducción de esta frase es "Mauricio nos cagaste". Porque la verdad que, permitiendo el casamiento entre personas del mismo sexo más que faltar a su deber como gobernante lo que hace es contemplar (aunque sea por conveniencia) las elecciones de vida de otras personas. Don Bergoglio, que no se mete en política, pretende que la moral de la Iglesia Católica es la moral de la sociedad. Por tanto, piensa Don Miseria Salvaje, si "atacan" la moral de la Iglesia, atacan a la sociedad.
Lamento informarle don Bergoglio que no es así. La Iglesia Católica, los creyentes y practicantes son una parte de la sociedad, una parte que disminuye a toda velocidad. Pero hay un montón de otras personas que no son católicas, que lo son pero no practican, que pertenecen a otras religiones o a ninguna. Don Bergoglio no sea tan hijo de puta. No intente imponer su propia opinión de la sociedad como si fuera la opinión de toda la sociedad.

¿Adivinen quién salió raudamente a captar los votos que perdió Macri?¿Quién se apresuró a apoyar la opinión de los jerarcas católicos? ¿Quién corrió a toda velocidad hacia el regazo de los muchachos de la Iglesia para que de esa forma las puertas del Vaticano se le abran de par en par?
¿Adivinó?