Nosotros ya lo sabíamos y te lo habíamos contado, una, otra, otra y otra vez. Pero el asunto ya alcanzó ribetes obscenos, pornográficos. La bajada de pantalones hasta los tobillos es nauseabunda. De Macri y Massa es una reacción obvia, dada su postura genuflexa hacia el gran hermano en decadencia.
Pero lo de Scioli es francamente asqueroso. Un viaje amañado por los amigos de EE.UU. para establecer agenda y Gustavo Marangoni, funcionario del Banco Provincia, yendo al pie para decir con gesto sumiso: "Si wana"
Compartir un viaje con Patricia Bullrich, Laura Alonso y José Ignacio de Mendiguren, financiado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham) y
la Fundación Centro de Estudios Americanos para entrevistarse con la
diplomacia norteamericana y con el establishment de Washington es repulsivo. Y se da de patadas con la política exterior del gobierno al que Scioli dice pertenecer.
¿Es eso lo que el tipo llama paciencia y escuchar a todos? Dejame, prefiero el disenso, franco y directo. ¿Estos son los asuntos que esconde detrás de su indefinición permanente? Perdón Brienza, yo a este tipo no lo acompaño a ninguna parte.
Anoto de nuevo en la larga lista: "No votar a Scioli ni mamado con Legui"
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