
Agitar las aguas para posicionarse políticamente es una costumbre vieja como el mundo. Pero nunca deja de sorprender. Sin duda, Gerardo Morales, Presidente de la UCR, ex Secretario de Desarrollo Social de Fernando de la Rúa (el Morales que huyó de la Casa Rosada en 2001 por la puerta de atrás, custodiado profusamente por guardaespaldas y policías mientras en la plaza arreciaba la represión) no hace nada original. Agita las aguas.
Y en este caso tranformó un escrache con huevos en el ataque de un grupo armado. Pero no sólo eso. También indicó que el movimiento Tupac Amaru es una organización armada que tiene ramificaciones nacionales. Que distribuye armamento en todo el país y que organiza milicias pertrechadas y que el dinero para todo este despliegue proviene del Estado.

Pero Morales no está solo. Morales cuenta con la ayuda de ciertos medios que ahora construyen el discurso de la
"Violencia Política". La tapa del Clarín de hoy tiene dos falsedades obvias:
1.-Dar por sentado que la Violencia Política es tal, indicando que el Senado quiere conocer el origen de los fondos que la financian. O sea, no se discute si existe o no, sino que se da por sabida.
2.-Luego el artículo que responde a este título indica:
El Senado pide informes sobre piqueteros. Por tanto, la violencia política que el diario instaló en la portada proviene de los piqueteros. Repasando la nota se verá que piqueteros se transforma mágicamente en organizaciones sociales. Por tanto, la violencia política es propia de los grupos piqueteros que son en definitiva, las organizaciones sociales.
Cuidado con estos argumentos. Mucho cuidado. Detrás de estos razonamientos acecha el dispositivo ideológico que esgrimió la Dictadura.
Morales no es zonzo. Y los que están escondidos detrás de Morales tampoco.