Con asco y la napia apuntando a Alfa del Centauro, los señores de Valores Religiosos
dan cuenta de la devoción al Gauchito Gil. Usando comillas y palabras tales como "
profano",
"Santo Pagano", los piadosos cronistas observan desde el inmaculado altar como todas esas bestias bárbaras que conforman el populacho veneran al Gauchito Gil. "
Un Culto Pagano" que convoca a cientos de miles de personas que ponen sus esperanzas en la figura del Gauchito y no en manos de tipos como Bergoglio, por poner un ejemplo.
En vez de inclinar la testa y meditar acerca de esta devoción que de alguna forma cuestiona la religión oficial, los tipos optan por desvirtuar el asunto, esquivan el bulto y acusan a los peregrinos de paganismo.
Y como frutilla de la torta informan que "una cruz busca encauzar este fenómeno de religiosidad popular."
Si eso no es un acto de soberbia me hago monja.
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