martes, 30 de octubre de 2012

LA MARCA DE LA GORRA Y LA HUELLA DE LAS BOTAS

No puede con su genio el eximio escritor Ceferino Reato. Ahora, en consonancia con su posición ideológica que cada vez le asoma con más fuerza detrás de su máscara de republicano y demócrata, Reato aprovecha el burdo error cometido por la rigurosa periodista Magdalena tempranísimo y machaca sobre el tema aprovechando el hueco que le abrió la pifiada de Magda.
Primero dice "Otras adulteraciones del Nunca Más" abonando la idea de que el libro ha sido atacado en su integridad con saña en muchas ocasiones. Pero no se dejen engañar: a Reato el "Nunca Más" le causa urticaria, no le gusta ni un poco, porque ya se sabe con qué ardor defiende a los protagonistas de la "memoria completa" (aunque esa defensa le haya costado que Jorge Rafael Videla lo atacara a pesar de la ternura que le profesó Reato en la entrevista respectiva, ya se sabe, el escorpión es ante todo un escorpión, por más que uno quiera defenderlo). Por eso aprovecha la oportunidad y desliza sus argumentos apuntando a "completar la memoria" cosa que no es más que reinaugurar viejas formas de contar la historia que han sido superadas por la notable abundancia de documentación, testimonios, pruebas concretas, etc., que dan por tierra con la memoria tuerta (que lindo es volver sobre el agresor el símbolo de su violencia)
Lo que hemos dicho acá más de una vez: si quieran jugar el juego de la memoria completa no les va a ir muy bien que digamos. Porque los amigos que Reato quiere defender comenzaron a matar mucho antes de que a alguien se le ocurriera resistir. Podríamos discutir lárgamente acerca de la oportunidad o no de la lucha armada, pero está más que claro que los crímenes amparados por el estado que tuvieron lugar en el país empezaron mucho antes de que aparecieran las formaciones especiales, Montoneros, ERP, FAP, FAL, Uturuncos, etc.
El estado ya tenía una larga experiencia en tortura, ejecuciones, fusilamientos, desapariciones, etc. ¿Nos acordamos juntos Don Reato?
Qué quiere que le diga, yo creo que al Nunca Más, a pesar de sus mal intencionadas opiniones, le faltan nombres Don Ceferino. Muchos nombres. Porque el estado se encargó de abonar con sangre la instalación de proyectos que defendían intereses ajenos al interés general. Y los muertos, casi con exclusividad, cayeron de nuestras filas. La impunidad en la que se ampararon los asesinos ha permanecido como una sombra ominosa que enlutaba nuestros días.
De eso Reato son culpables sus entrañables amigos.
De la desaparición de Felipe Vallese, de la Semana Trágica, de la Patagonia Trágica, de los fusilamientos de José León Suarez, del bombardeo de Plaza de Mayo...¿quiere que siga Ceferino?
Tantos nombres que nos faltan. Tantos que no están en el Nunca Más.
No lo olvide cada vez que proponga, junto con sus coreutas, establecer la "memoria completa".

2 comentarios:

Daniel dijo...

Parece que cierta nostalgia por la picana y los campos de concentración tiene inquieta a cierta gente que marchará en la columna derecha del 8N, si es que hay otra columna.

Dormidano dijo...

Daniel:
Varios sienten esa nostalgia, cuando los salvadores de la patria aseguraban a los marchadores sus privilegios y prebendas.
Reato está ahí, a la cabeza con el cartel de Albano caído en el cumplimiento del deber...