miércoles, 4 de julio de 2012

LOS ULTIMOS SERÁN LOS ÚLTIMOS

Es curioso el significado del concepto "sacrificio y contribución al desarrollo" que esgrime la mayoría de los empresarios argentinos. Para estos abnegados patriotas quienes están obligados a "comprender la coyuntura" y "contribuir" al sostenimiento de la actividad son los laburantes. Por tanto, cualquier tipo de ajuste o "retoque" caerá sobre la cabeza de los empleados: disminución de salarios, aumento de horas de trabajo, "reorganizaciones", etc.
Los que tienen que poner el culo para que salga sangre son los trabajadores.
Y por añadidura se entiende que, si la empresa funciona "mal" o no es "rentable" todo es culpa de la voracidad de los antes citados que tienen la absurda pretensión de comer todos los días, tener obra social, vestirse, darle de morfar a su familia, mandar a los hijos a la escuela y de vez en cuando comerse un pancho. Si estos insaciables no fueran tan pretenciosos el "margen de rentabilidad" sería sin duda más alto.
Así escucharán Uds. (muy seguido por otra parte) a los preclaros hombres de negocios indicando que no son "competitivos" porque el "costo laboral" es muy alto y ni qué hablar de la "presión impositiva" que pretende que ellos paguen lo que corresponde, ¡habrase visto semejante cosa!
Lo único que estos señores no discuten (y parece que nadie quiere discutir) es la "rentabilidad". Justo el punto sobre el que es absolutamente necesario debatir. Porque, en principio, la rentabilidad es apropiación de plusvalía, y plusvalía es sobretrabajo y el sobretrabajo proviene del conjunto de los laburantes. El señor empresario se apropia de ese sobretrabajo y no quiere escuchar una sola palabra acerca de la distribución de ese margen del que se apropia.
Lo que hace es volcar sus "costos" sobre el trabajador. Y también ese será el eje mediante el cual pretende fundar su "competitividad". O sea, mientras menos guita le salga el laburo que genera valor, más "rentabilidad" obtendrá.
Por supuesto, cada vez que tímidamente se le sugiere que no debe desangrar a sus empleados el tipo amenaza con catástrofes y hecatombes que harían palidecer al diluvio universal pictures. Dice "no se puede competir". O cosa aún más perversas: "en el resto del mundo se usa tal o cuál cosa" con lo que pretende graficar que en otros países se explota más a los trabajadores y nadie dice ni pío y que si lo aprietan se lleva el laburo a esos territorios de manos libres.
Una delicia.
Tenemos empresarios que reducen costos por el lado del trabajador como única estrategia de negocios posible. Una imaginación que voltea tienen, abrumadora. Unos emprendedores bárbaros. Y como tienen la papota cada vez que presionan al gobierno, el gobierno responde a su favor dándoles éste o aquel beneficio, retando a los laburantes para que no se quejen tanto, retrasando el tratamiento de leyes que favorecerían al trabajo. Y aquí sí quedamos con el culo al aire a la espera de la jeringa que nos vacune.
Pregunto ¿qué otro camino tiene el trabajador que no sea presionar en busca de mejores condiciones laborales mediante las armas que posee? Recordemos que, como vivimos en una sociedad capitalista, lo que el obrero vende es su fuerza de laburo y con lo que puede negociar es con éso.
¿De qué otra forma podría señalar su desacuerdo?
Yo creo que habría que poner el foco en otra parte. No es poco el sacrificio que han hecho los laburantes para el desarrollo del país. Nadie ha escatimado lomo y sudor. Se debería solicitar a los empresarios sacrificios al menos equivalentes con la misma vehemencia con la que se le solicita al obrero que se deje de joder.

8 comentarios:

Moscón dijo...

Claro,usté muy suelto de cuerpo larga este panfleto sin pensar en todos los trabajadores,si no hay clientes a quien venderles un mercedes,un rolex,una tiara de diamantes de tiffany,una casa en malibú,un yate,¿de que van a vivir esta gente?¿eh?
¿Quien va a bancar la gatancia?
Acá hay olor a zurdaje,no se encarnice con los sufridos empresófagos que cumplen un rol fundamental con la existencia del Averno.

Dormidano dijo...

Moscón:
A esta altura tengo que admitir que me estoy volviendo troscovita (cáptese la ironía del término, que no inventé yo, que no es poca)
Yo creo que así nunca será potable a los ojos del capital, sea cual fuere la dimensión del mismo.

Javier dijo...

Pero los empresarios argentinos no son diferentes de los empresarios en todo el mundo , solamente cuando arreciaba la amenaza insurreccional ue ponia en riezgo la propiesdad de sus empresas inventaron el latiguillo mitologico de la etica soial empresaria , pero antes cualquier cosa sino un golpe para eliminar la militancia que pone en riezgo la inviolavidad de la propiedad privada garantizada en nuestra liberal Constitucion nacional

Dormidano dijo...

Javier:
Tiene razón. Como dije en otro lado, un burgués es un burgués antes que nada.
Anda por ahí una revista con ese nombre, la responsabilidad social empresaria, que no me he puesto a revisar. Prometo hacerlo, y calculo que nos brindará horas de sano esparcimiento y úlceras varias.

Moscón dijo...

Ni se le ocurra¡Vade Retro!invocar la muchachada de don escribá.Por favor se lo pido.

Dormidano dijo...

Moscón:
Soy muy cruel yo a veces.
A veces soy boludo, pero disimulo aunque nadie me cree.

Daniel dijo...

Lo peor es cuando dicen:
-"Todavía que le doy trabajo".
Les "dan", porque no les queda otra, y después te enterás que semejante "obra de caridad" la efectúan por dos mangos. Muchos si los dejaran le pasarían un plato con agua y comida.

Dormidano dijo...

Daniel:
Si, ese es un argumento muy usado. Como si el laburo fuera una dàdiva o el trabajo que uno hace no creara valor que luego serà apropiado por el trompa.
Puta que los parió que son retorcidos.
Perdòn por el exabrupto.