El señor Mauricio Awada, en vista de su pronto juicio oral, salió ayer como un loco, a defenderse del "ataque" de la justicia, esgrimiendo como argumento la apabullante cantidad de votos que obtuvo.
Tengo una noticia Don Awada: la verdad no es plesbicitable. O sea, que lo hayan votado masivamente no implica que ud. sea inocente.
Lo primero, el voto, es materia de voluntad popular. Esa voluntad en CABA lo llevó de nuevo por cuatro años a la Jefatura de Gobierno.
Lo segundo, o sea, su probable participación en una red de escuchas ilegales, es una cuestión jurídica. Más precisamente, es la justicia la que buscará la verdad en ese asunto y no someterá su decisión a otra instancia que las que ella misma dispone. No hay plesbicito que valga.
Usemos un ejemplo: Arjona llenó no sé cuántos Luna Park, y si se pusiera en la tarea, llenaría varios Velez y Bocas y así. Semejante aprobación popular no lo convierte en un buen artista. De ninguna manera. Porque, a pesar de su enorme aceptación, desde el punto de vista de los aspectos formales de la música, Arjona no es un gran músico ni está realizando un aporte original y único al género que cultiva.
Son dos cosas distintas.
Arjona es muy malo a pesar de su baldosa de la fama y ud. Don Macri, deberá dar cuenta de sus actos ante la justicia, que no es la opinión pública. ¿Está claro?