Jaime, nunca te vas a arrepentir tanto de algo. Hiciste enojar a la pitonisa, o lo que es lo mismo, prendiste un ventilador de tamaño industrial que no dejará de lanzar excrementos dado que la sacerdotisa de la denuncia se encuentra inmersa en un enojo místico apenas disimulado por el lenguaje pseudo-elíptico que utiliza en estos primeros lances.
Jaime, Jaimito: gracias, gracias. Pusiste en marcha el detonador y la cuenta regresiva ha comenzado. Yo que el PRO me pondría a preparar un bunker antibombas. Aunque no creo que alcance porque Biblita tiene un talento natural para estos asuntos.
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