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martes, 3 de mayo de 2016

LA FIEBRE DE LA BÓVEDA

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O también podríamos titular a este pequeño opúsculo "Coelho relodaded": digamos, salir a buscar por todo el mundo lo que tenés en el patio de tu casa. 
Marijuan, el impresentable Marijuan y su camperita ridicula para el clima de Santa Cruz encabezando una brigada de excavadores a ver si encontraban guita enterrada al estilo de Jake y los Piratas del Nunca Jamás es una obscenidad del tamaño de la patagonia. Porque el señor Báez tiene todas sus decadracmas a la vista, digamos, propiedades, estancias, autos, casas, etc. Bien o mal habidas es el punto. Y para eso está la ¿inteligencia? del fiscal que debería buscar pruebas con la reconocida tecnología que el siglo XXI ha depositado entre sus manos. Porque convengamos que una retroexcavadora es más bien un instrumento del siglo pasado.
Claro, para una cámara de televisión, una excavadora garpa mucho más. Pero carece de efectividad, jurídicamente hablando. Ahora, si querés show, ahí lo tenés. Lo que probablemente no haya son evidencias. Y más que nada lo que se espera de un fiscal que investiga es que encuentre evidencias.
Pero Marijuan tiene una larga y penosa historia en esto de no encontrar pruebas. Por ejemplo en la causa por lavado de dinero fundada en la denuncia de Hernán Arbizu. Ahí tampoco Marijuan ha encontrado un pomo. Más que nada porque la guardó en un cajón -en argot judicial "la cajoneó"- y no ha movido el culo en ninguna dirección (mucho menos una excavadora) para encontrar alguna prueba, es más para iniciar algún trámite judicial tendiente a ver qué onda con ese asunto. Y esto ha sido así desde hace ocho años. Ocho años completitos. Marijuan no ha estirado su mano ni siquiera para leer el título del expediente. Le dijeron "-Che, ahí adentro está Clarinete, JP Morgana, The Nation" y él inmediatamente se arrojó al suelo mirando a calle Piedras y recitó la letanía de rigor.
Y todo está ahí, al alcance de su neurona. Es cosa de meter el dedito en la PC, leer la denuncia y comenzar a chequear. 
Pero no. La onda es el deporte aventura con retroexcavadoras.
Y endemientras los elefantes trepanan el suelo del living de los "argentinos bien pensantes" que se indignan sobre la indignación (cosa que nada tiene que ver con una dignidad que no conocen ni en historietas). 
Fernando de Andreis por ejemplo, secretario general de la presidencia, que está metido hasta los sobacos en el asunto de las offshore. Y lo dice La Nación porque el sorete es tan grande que ningún inodoro lo puede hacer desaparecer.
Una offshore más que se suma a la lista que se está convirtiendo en interminable y que pocos miran mientras la excavadora de Marijuan rasguña las piedras.
Horacito Rodríguez Larreta también perfora las paredes del comedor al amparo de la pantalla de TN. El tipo anda por ahí repitiendo la letanía:"-El problema de fondo son las adicciones" y te mira como si hubiera descubierto alguna verdad profunda. Y mientras duplica su cara de nada evita explicar porqué nadie controlaba nada en ese galpón PRO disfrazado de cheboli, porqué no lo habían inspeccionado, porqué lo habilitaron a las cinco de la tarde del día de la festichola, etc. Amén de las relaciones carnales de Carmencita Polledo y su esposo con el complejo Costa Salguero, que es también una relación carnal con el PRO. El problema son las adicciones dice a quien lo quiera escuchar y es tan obscena esa defensa, esa diagonal improbable, que hasta Nelson Castro lo vapuleó en una entrevista.
Elefantes que destruyen la casa mientras la maquinita de Marijuan emprende una cruzada evangelizadora contra el duro suelo santacruceño.
Mientras yo canto, junto a Miguel Zavaleta "Ahora no me puedo dormir, veo elefantes en el techo"
E imploro con la poca confianza que tengo en las divinidades que no sea solo yo el que los vé. Porque si así fuera estaría escribiendo al pedo desde hace mucho tiempo.

lunes, 25 de abril de 2016

OBSCENIDAD MILITANTE

La corrupción del gobierno del PRO-Cambiemos a esta altura de los acontecimientos es obscena. Apenas en cuatro meses están sumergidos en la mierda hasta los sobacos. Ahora, este nivel de venalidad dada su profundidad y extensión, no puede haber nacido en los últimos 120 días. Esta corrupción venía con el PRO y sus globitos. Cuando uno repasa los prontuarios de cada funcionario, sus hazañas, sus offshore (está de moda usar como excusa el sonsonete: "-inventamos esas empresas porque la shegua no nos dejaba ser libres", seguramente tenían una bola de cristal garantizada porque armaron el fugadero mucho antes de que existiera el kernerismo o antes de que les empezaran a contar las costillas para que no siguieran llevándose la guita a Burkina Faso), sus causas, actuaciones y vinculaciones, confirma que la corrupción PRO no es una excepción de un par de funcionarios díscolos y casquivanos: es un modus operandi colectivo.
Pablo Clusellas, secretario legal y técnico de la presidencia, ofició como intermediario para firmas offshore, y era el tipo con el que parlaba el estudio de abogados Mossack Fonseca. Aunque no es la única manchita que tiene este tigre. Amiguchi del Presi Mau.
El actual secretario de Coordinación Interministerial, Mario Quintana, compró dólar futuro, u$s 11.480.000,  y estuvo en la reunión secreta en donde se decidió cúanta guita le iban a garpar por sus dólares, o sea, estuvo en los dos lados del mostrador, asegurándose cuatro millones de dólares de ganancia inmediata.
Joe Lewis, el ricachón que tiene preso al Lago Escondido, dueño del bulín en donde se quedó Macri de joda y del helicóptero en donde viajó Mau, que va a hacer muchos dólares de diferencia por medio de una ley que le regaló Juanjo Aranguren (Aranguren que le entregó siete de ocho licitaciones de barcos de gas-oil a Shell, empresa en donde era CEO).
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Y cito tres casos solo por economía de espacio.
Como un símbolo del modus operandi está Mauricio Macri, que tiene participación en 13 sociedades offshore. ¡13! Y que carga en sus hombros con 214 causas. 
Entonces, o la gente es muy mala y habla, o el nivel de podredumbre es tan profundo que apenas se puede intuir.
La otra certeza que uno tiene ocservando al famoso "mundo" en el que los tipos del PRO quieren insertarse es que en ese orbe a los tipos que tienen o tuvieron alguna relación con empresas offshore les dieron una patada en el culo, se la dieron ellos mismos o están a punto de dársela.
Acá bien gracias. La tapa de los medios serios indica que nos tenemos que preocupar por cosas tan significativas como el tendón de aquiles de Gago.
Y a la obscenidad de la corrupción larga, extendida, etc. hay que añadirle la obscenidad de las explicaciones. Por ejemplo la que intenta disculpar a Clusellas que ni el propio diario La Nación cree.
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Y agregale sobre llovido mojado la moda de negar lo evidente en cosas tan básicas como el desempleo que están generando a propósito y con total conciencia para configurar un país estancia. El desparpajo que muestran para decirte que no estás viviendo lo que estás viviendo, que no está pasando lo que está pasando, agrava la obscenidad general del PRO. 
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El intento de sacarse la soga del cogote en el asunto de Time Warp, desentenderse de las inundaciones yéndose el fin de semana a un retiro espiritual, irse a Nueva York en pleno quilombo, etc. no hacen más que confirmar el clima general de impudicia que se ha instalado y que, ay Tutatis, mucha "gente" aplaude y disculpa.
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Jugar con las imágenes, vender gato por liebre, crear eufemismos en neolengua para justificar lo injustificable mientras hablan de todo lo contrario. Pura obscenidad militante. Y no es que les salga así. Lo hacen así intencionalmente. Saben lo que hacen (quizás ellos no, pero sí saben lo que hacen).
La pregunta es ¿hasta cuándo? 
No sé si te hace falta un Bonus Track, yo lo añado segual:
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Obscenidad militante
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Adrián nos recuerda que Néstor Grindetti, además de las cuentas offshore, tiene un largo prontuario en Brasil y que por eso estuvo en la página de Interpol como "Wanted". Ya no deberíamos asombrarnos. La sorpresa sería encontrar a alguien que no tenga una colección de causas y manejos turbios.