De verdad no hace falta. No hacía falta.
Acá también hay paquetes.
Un Lerner, ponele.
Pero no.
Montaner.
Amigo personal de Daniel.
En fin.
...
...
Y no me digan que es una pavada, porque no lo es de ninguna manera. Si querés llamarlo de alguna forma, el título sería "derrota cultural". Una verdadera derrota. Que un tipo como Montaner componga el jingle de una campaña del campo nacional y popular es, sin atenuantes, una derrota.
Que un tipo que dice ser representante de ese campo piense siquiera por un momento que Montaner puede representar la sensiblidad de lo nacional y popular da vergüenza. Y no ajena.
Que nadie piense que esto carece de significación, es un signo (una repasadita de Herbert Marshall McLuhan no vendría mal en este caso), un símbolo, una burla para toda la pelea que se dió contra el sentido común instalado por los medios de comunicación que solemos denominar hegemónicos.
Y no es cambiarle la dirección al sintagma, como algún fullero querrá decir, es legitimar lo que hemos combatido.
Permítanme un segundito, voy a vomitar y vuelvo. Permiso.
