El
Diario La Razón es distribuido en forma gratuita en varios lugares de la Capital Federal. Más tarde, esos mismos diarios son recogidos por algunas personas que los juntan y los vuelven a entregar por una contribución "
a voluntad" (por lo general los diarios quedan tirados en los andenes, en los tachos de basura de cada estación o algunos "inescrupulosos", luego de su lectura o repaso, los entregan a pibes que se los piden a la salida del subte).
Un pequeño currito con el que algunas personas pueden ganarse unos mangos.
Parece que ésto último jode bastante a los generosos señores del diario. Los joroba tanto que se toman el trabajo de publicar un avisito instando a no "dar" el diario.
Para evitar "actos especulativos" señalan.
Roñosos diría mi abuela.
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Nota:
Cabe acotar que el diario te lo regalan. O sea, luego de regalado, yo hago lo que tengo ganas con el periódico: lo vuelvo a regalar, lo tiro o envuelvo pescado. Si querés cobrar guita por el diario, cobrá y no lo regalés (si nadie lo quiere ni regalado es otro tema). En ambos casos, tanto si el diario es un regalo o lo cobrás, lo que ocurra luego, una vez que el sujeto tiene en sus manos el pasquín, no le imcumbe a La Razón.
Ajo y agua La Razón.