Ayer, en el portal Mendoza On Line apareció una nota, ilustrada, sobre el accionar de un gendarme en plena Peatonal Sarmiento, centro neurálgico de la ciudad de Mendoza. La foto habla por si misma. Incluso la denominación usada: "represión solapada" es un aufemismo.
El cura Gerardo Bustamente vió la agresión y actuó en consecuencia. En vez de mirar para otro lado o bendecir al gendarme como hubieran hecho otros sacerdotes de esa misma Iglesia Católica.
Y lo que cuenta es estremecedor. Porque remite a un pasado que cada tanto declaramos enterrado pero que goza de muy buena salud.
Pero lo más impactante de esta nota, aparte de la brutalidad y el autoritarismo de gendarmes y policías, es la actitud de la "gente". Esa señora copetona que decarta los derechos humanos por...humanos es un botón de muestra.
Es esa la reacción que buscan instalar los "medios serios".
Que defender los derechos humanos es "incrementar la inseguridad".
Que proteger los derechos humanos es "defender a los delincuentes".
Que trabajar en pos de los derechos humanos se hace "porque a vos no te pasó".
Los comentarios vertidos sobre la nota misma además permiten advertir hasta que punto ese discurso ha prendido en la sociedad.
Ahí está el huevo de la serpiente.



Y lo que cuenta es estremecedor. Porque remite a un pasado que cada tanto declaramos enterrado pero que goza de muy buena salud.
Pero lo más impactante de esta nota, aparte de la brutalidad y el autoritarismo de gendarmes y policías, es la actitud de la "gente". Esa señora copetona que decarta los derechos humanos por...humanos es un botón de muestra.
Es esa la reacción que buscan instalar los "medios serios".
Que defender los derechos humanos es "incrementar la inseguridad".
Que proteger los derechos humanos es "defender a los delincuentes".
Que trabajar en pos de los derechos humanos se hace "porque a vos no te pasó".
Los comentarios vertidos sobre la nota misma además permiten advertir hasta que punto ese discurso ha prendido en la sociedad.
Ahí está el huevo de la serpiente.