viernes, 20 de mayo de 2016

DINAMITEROS


¿Sabes qué? No estamos todos juntos. Una acotación acerca de la famosa grieta: esa oquedad que el petulante Lanata cree haber "descubierto" no es otra cosa que la marca orográfica de la división de clases en una sociedad capitalista. O sea, si la sociedad está organizada sobre la base de la economía capitalista estará escindida en clases sociales (por definición) y a la división le podés llamar como quieras, pero está ahí. Y como los intereses de las clases están contrapuestos habrá lucha de clases: intitucionalizada, abierta, encubierta, pero habrá lucha de clases.
Los doce años anteriores lograron que uno de los protagonistas de esa escición adquiriera volumen político, visibilidad. Entonces, cuando ese sujeto social por lo general silenciado pudo decir esta boca es mía, las diferencias, los intereses de clase enfrentados, se hicieron patentes y salieron a la luz. No es que antes esa distancia entre unos y otros no existiera. Lo que ocurría es que esa división no aparecía en la superficie con la densidad necesaria como para interpelar al otro protagonista que contaba con el silencio de los explotados para prolongar la explotación.
Cuando el mecanismo salió de las sombras pudimos advertir quién manejaba los hilos. O sea, quedaron al descubierto y sin la posibilidad de hablar solos y sin réplica. Y se enojaron. A esa posiblidad de interpelación le llamaron violencia. Dijeron que no tenían "-libertad de prensa" porque estaban acostumbrados a hablar solos y que su mirada fuera la única admitida.
Y señalaron lo obvio: la "grieta". Le dieron nombre a lo que estaba ahí como si fuera una novedad. Y culparon a los explotados por cavar esa zanja y en el mismo movimiento se quitaron del medio como responsables. Porque el primer movimiento, o sea, nombrar lo existente, requiere el segundo, restarse de lo existente para eximirse de culpa y cargo. Al señalar con el dedo a los que aparecieron como sujetos políticos la dirección del dedo ocultaba al dueño del dedo. "-Eso lo hicieron uds." dijeron y con eso evitaeon el cuestionamiento acerca del papel central de la clase dominante en la construcción de una sociedad de clases basada en relaciones de explotación o sea, su propia responsabilidad
Ahora el problema es mucho más complicado. Entre unos intereses y otros, o sea, entre una orilla y otra, hay conflictos (lucha de clases). Esos conflictos en democracias formales como la argentina, se dirimen por vías más o menos institucionales. Para usar una metáfora tosca, existen puentes entre una orilla y otra que permiten canalizar conflictos para que no se vueltan críticos y aniquilen el equilibrio precario en el que pervive una sociedad capitalista. Por lo general se institucionalizan los actores sociales y cada facción expone sus intereses mediante partidos políticos, sindicatos, asociaciones profesionales, ONGs, etc. Como defienden intereses contrapuestos podemos llamarlos "adversarios políticos". Se enfrentan en el campo de las instituciones y le dan curso a los conflictos en el marco de los dispositivos establecidos. Las facciones en pugna buscan resolver los problemas regulando de esa forma la convivencia pugnando por mayores ventajas, negociando espacios, mediando entre las partes, etc.
Cuando esos puentes son dinamitados, cuando se desconoce al otro como interlocutor válido, cuando la descalificación antecede cualquier análisis, cuando se crea un blanco perfecto al que uno le puede achacar la suma de todos los males, entonces ya no hay más adversarios políticos sino enemigos. Y con el enemigo uno no negocia, no dialoga, Al enemigo hay que derrotarlo, vencerlo. Sin interesar los métodos. Hay que, vaya palabrita, aniquilarlo.
Si los conflictos carecen de vías institucionales de resolución por la dinámica social se trasladarán a otros escenarios de lucha, menos regulados, menos previsibles. Y ahí lo que tenemos es que la grieta se convierte en un abismo insondable.
Eso es lo que ha hecho Lanata y quienes lo secundan: dinamitaron puentes. Convertieron al adversario político en un enemigo irrecuperable.
¿Cómo salir de esa trampa? 
Esa es una pregunta que por ahora no tiene respuesta.
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19 comentarios:

Mariam dijo...

Elemental, Watson.
Si dinamitaron los puentes, tiremos una soga.
Al menos hasta que llegue un Ingeniero, con perdón de los Ingenieros.

Dormidano dijo...

Mariam:
Una soga es un comienzo.
Si lo sabremos los montañistas.
Pero a las sogas hay que cuidarlas, no exponerlas a la abrasión más de lo necesario, no sobrecargarlas, etc.
Eso también.

Daniel dijo...

Es como cuando se exaltan acusando a Milagro Sala de contener un estado dentro del estado con la Tupac y se tragan al verdadero estado dentro del estado que tienen ahí nomás, en el ingenio Ledesma al que los taaan preocupados por denunciar a Milagro, JAMÁS denuncian.

Dormidano dijo...

Daniel:
Esato.
Doble vara.
Y esto que escribí hoy, lo podemos anudar a lo que escribí ayer acerca de la colonización del mate.

marcelo ignacio dijo...

La grieta sólo se hace visible cuando se achica. Antes no es grieta, es abismo. Si vemos un amplio valle, no vemos con claridad el otro lado, y lo consideramos natural. Cuando los cordones montañosos se acercan, comenzamos a ver que del otro lado hay gente, empezamos a saber de ellos, empezamos a notar la profundidad del valle. Los que estaban del lado "correcto" se sienten molestos por esa cercanía; los que estaban del lado "equivocado" se sienten molestos porque la grieta no se terminó de cerrar.

No es la primera vez que pasa: durante la década infame, la situación de la enorme mayoría de la gente era una mierda. Desocupación, precarización, represión, hambre. Pero todos consideraban a eso una situación natural; de hecho, la situación era peor que en la época de Yrigoyen y Alvear, pero todos consideraron que era un regreso a la situación "normal". La grieta sólo se hizo visible cuando Perón empezó a cerrarla. Fue acusado de haber promovido el resentimiento, cuando lo único que hizo fue dejar en claro que lo que había estado pasando no era inevitable, cuando los que no tenían derechos o los habían perdido los recuperaron y comenzaron a sumar más derechos. Cuando los privilegios de unos pocos se convirtieron en derechos para la gran mayoría.

El mismo proceso se produjo en 1973, pero fue demasiado corto y demasiado mezclado con la violencia. No se vio la grieta, apenas si se vio el poder de los sindicatos, que fue considerado excesivo.

Pero en la década y media K se repitió el proceso: las diferencias entre ambos lados del abismo se fueron achicando, se recuperaron derechos, surgieron nuevos derechos allí donde antes sólo había privilegios para pocos. El abismo se convirtió en grieta, y entonces pusieron el grito en el cielo. El consenso de que los pobres se tienen que joder se rompió, y todos fueron conscientes de la grieta, cuando antes no habían visto el abismo.

Por supuesto, no pueden decir que se oponían por eso. Entonces discursean sobre la corrupción y votaron a un evasor, lavador y ladrón. Discursean sobre la mentira y votaron a un mentiroso patológico. Discursean sobre la escribanía y votaron a uno que gobierna en base a DNU y vetos. No pueden decir la verdad, que es que les jode que la grieta se fuera cerrando, entonces dicen mentiras; y se las dicen a sí mismos, y se las terminan creyendo.

No les jode la grieta, les jode que no siga siendo un abismo.

Politico Aficionado dijo...

El peronismo siempre busca tender puentes y tirar una soga, pero pareciera que Mauricio no quiere escuchar.

Tal vez debamos recordar la palabra de Jesús cuando expulsa a los mercaderes del Templo a latigazos diciendo: “¿No está escrito: ‘Mi casa sera llamada casa de oracion para todas las naciones’? Pero ustedes la han hecho cueva de ladrones.”

Carolina dijo...

Interesante y me gusta la "nota al pie" de marcelo ignacio. No agrego nada porque de la fase resignación e impotencia, pasé a la fase desesperación. Es desesperante que media población siga enganchada con la KKKorrupción y por adelante les pase un corso entero con elefantes verdes y todo.

ram dijo...

Quién más, quién menos, los que deambulamos en blogs como éste, sabemos casi desde que la grieta existe y es muy, muy real y que ésta ni siquiera es la peor época, porque también sabemos que no hace demasiado tiempo, según de qué lado de la grieta estuvieras, te jugabas la cabeza y, justamente, muchos la perdieron.
Quizás lo peor ahora sea, tener conciencia de lo barato que les salió asaltar al país y hacerlo moco, proceso que sigue en pleno desarrollo, con el aval incluso de muchas víctimas, cuyas vidas y costumbres van en raudo camino a ser, justamente, moco.
Cuesta digerir tanta porqueria triunfante. Pero bueno, toda peste genera anticuerpos y san mauricio de panamá no va a ser el virus ibfeccioso que salga invicto. En el mientras tanto, habrá que joderse, claro.
Lo que pasa, se sabía que iba a pasar; que las minas se irían a plantar y que inevitablemente iban a explotar, bueno, en ésa están y por ahora hay cagazo a que pase lo peor, {eso, por ahora, porque ya se relojea que viene la escasez de paciencia y la necesidad de hacer algo ANTES de que, efectivamente, pase lo peor. Lo que viene no es fácil ni lindo, es indefectible. Tanto va el neoliberal a la grieta que al final la rompe.

Anónimo dijo...

Hay que acumular panes de trotyl, y empezar a tirarlos hacia el lado PRO.
Los puentes se tendrán que construir con los escombros de éste gobierno patronal, instalado para despojar a los pobres solo para seguir aumentando utilidades y fugarlas a cuentas off shore. Si te quieren a condenar a la miseria, que tengan sus consecuencias.

Juan Guillermo Cocina dijo...

La grieta es síntoma de politización; y la politización es garantía de agudización de los antagonismos.

Por eso digo, que politizar es la tarea. Hay que seguir cargando las tintas sobre el conflicto, aceptar la situación de confrontación; mientras del otro lado nos tiran con Gran Hermano y Bailando por un Sueño, nos señalan con el dedo por "fanáticos" y "sectarios" y nos hablan de diálogo y consenso mientras le rezan al Dios Mercado y se llevan puesta a las instituciones y a las clases populares.

Mariano Liva dijo...

Me gusto el termino de adquirir "VOLUMEN POLITICO". Comparto esa cuestion de "se quedaron hablando solos" La pipol de la television en general y los perrrodistas/politikeros estrellas estan nerviosos y desesperados porque han quedado desnudos, hoy con la megaevolucion de internet se fue todo a la concha de su madre y cualquier chango o chango de este puto planeta tienen via d voz, de tiempo, de registro. Y como no quieren perder el control del rancho y sus miserables trabajos(superbienpagos) de generar mierda televisiva, estan locos, locazos...y a estos se les suman los ultrapoderosososox que hace siglos nos vienen cojiendo aqui alla y en todas partes. SE LES CHORREA EL AREQUIPE! Muy lindo todo.

Mariano Liva dijo...

mencion especial...lo que esta pasando en Francia, alto cachengue...esta todo recontra podrido y aca toco y me voy los medios de estupidizacion masiva....FRANCIA su puta cuna de la republica y las pijas institucionales! el puto first mond...el patinaje de la democracia...y semejante bondi que hay!!! los comercios esta tapiando sus vidrieras porque hay un alzamiento popular de la concha d su ma!
Saludos!

Adrian Anido dijo...

Me permito pegar algo que hoy escribí en el feisbu a partir del escrito de don Dormi que hoy nos convoca:
Cuando iba a la primaria no la veía, no tenía ni percepción ni noticias de su existencia, vivía en un pueblo chiquito de la provincia de Buenos Aires que tenía una sola escuela, obviamente estatal, corría el segundo lustro de la década del 70, y para mis ojos de niño todos éramos iguales. Mi papá era electricista, el de mi compañero de banco colectivero, después había mucha variedad, peones de la estancia, operarios de la fábrica La Martona, comerciantes, peones de las quintas o de los hornos de ladrillos. Si bien me daba cuenta que algunos chicos eran pobres y yo no, y otros tantos tenían un mejor pasar que el mío, no me parecía que ella existiera.
Un día la maestra nos dió una clase sobre los medios de transporte y, como nos vió muy entusiasmados con el tema nos dijo que al otro día podíamos armar una maqueta en la escuela que representara la cosa. Así fué que Fabian (su papá era camionero) trajo un tren con sus vías, una de las chicas trajo un galpón hecho de cartulina y papel crepp (su mamá era maestra), otro compañero trajo unos arbolitos de plástico y unos hombresitos que eran una delicia (su papá tenía un almacén) y yo llevé mi bien más preciado: un camión Mercedes Benz 1114 rojo marca DURAVIT que era taaaan grande que podía cargar en su caja un ladrillo entero. Ese día me dí cuenta, Osvaldo (su papá trabajaba en un horno de ladrillos) quedó maravillado con mi camión, era como si hubiera visto a los mismísimos reyes magos, me lo pidió prestado y cuando lo tuvo en sus manos, por un momento, pensé que no me lo iba a devolver jamás. Realmente me asusté mucho, obviamente me lo devolvió pero ese día me dí cuenta que había muchos chicos que no tenían lo que yo tenía, ese día la descubrí, LA GRIETA existe, por lo menos, desde 1977 que es el año desde el cual yo tengo registro y puedo dar fé. Cursaba cuarto grado y ese día supe que las diferencias económicas hacen que mucha gente necesite que los que mas tienen cedan un poco en favor de los otros. Cuando aparecen gobiernos que empiezan a achicar esa grieta repartiendo un poco mejor la riqueza es que, los que deben ceder se enloquecen y hacen notar su poder desplegando todo su odio de clase y haciéndo notar aún mas su presencia, la de la grieta, digo.


Juan Guillermo Cocina dijo...

Quiero agregar algo, si se me permite.

Hay que comprender, hay que ir haciéndose a la idea de que el cierre social total es una imposibilidad. La "Comunidad Organizada" de Perón es imposible. El "fin de la historia" de Fukuyama no existe. El fin de la prehistoria de Marx y el comienzo de la sociedad idílica comunista sin política es una utopía. Este ideal de luchar por una sociedad idílica para que luego no tengamos que luchar nunca más es sencillaments un sueño; es el intento infantil de retornar al Paraíso perdido, en donde no habíamos perdido la inocencia y vivíamos sin trabajar; la miel corría en los arroyos y la leche llovía del cielo. La vida real no es así. No se trata de aspirar a la imagen del viejo guerrero que luchó en vida y hoy se dedica a disfrutar de los frutos de sus hazañas; se trata de luchar todos los días, desde el primero al último; porque, sencillamente, la lucha no tiene fin. No hay que aspirar a estar sentado, sino a nunca dejar de moverse.

No hay manera de lograr una sutura social completa, de eliminar todo antagonismo; no se puede cerrar el círculo social sobre sí, porque eso equivaldría a matar todo lo vivo en una comunidad. Una Comunidad Organizada es una comunidad fascista, estática, condenada a marchitarse. Igualmente fascista es la utopía comunista de Marx. No puede haber revolución sin una democracia radical, verdadera.

El conflicto es inevitable. La historia humana es la historia del conflicto. Y siempre va a ser de este modo. Por eso, no tiene sentido tratar de construir puentes si los adversarios (en tránsito a ser enemigos) no quieren saber nada con eso.

¿Cuál es la salida de la trampa pregunta usted? Bueno, si el Pueblo se queda afuera del orden institucional, solo queda el recurso populista. La acción en la calle, la articulación de diferentes demandas bajo un signo común, y en oposición al enemigo obvio, Macri. Pocas veces el villano fue tan fácil de identificar.

marcelo ignacio dijo...

Acerca del aporte de Cocina: en mi colegio privado había un cura que insistía en que debíamos aspirar a la perfección, aún a sabiendas que nunca la alcanzaríamos. Perfectibilidad, la llamaba él. Aspirar a la santidad, aún cuando sabíamos que nunca evitaríamos del todo el pecado. Claro, era la iglesia de la época del Concilio, no la de Wojtila y Ratzinger.

La idea no es lograr una sociedad perfecta, sino apenas una sociedad mejor que ésta. Y cuando hayamos logrado una sociedad mejor, buscaremos una sociedad aún mejor, aún más justa, aún más rica.

Concuerdo con Juan Guillermo: nunca lo vamos a lograr del todo, nunca nos podremos dormir en los laureles. Más que nada, porque la realidad cambia. En física, se suele afirmar que el tiempo es movimiento, y que la única forma de detener el tiempo sería, hipotéticamente, detener el movimiento de todas y cada una de las partículas. Mientras una sola se mueva, la relación entre todas irá cambiando y habrá tiempo; y el tiempo será cambio. Si alguna vez nos dormimos en los laureles, la realidad nos pasará por encima.

A nivel personal, dejar de intentar cambiar equivale a envejecer; peor, a senescer, a la inevitable antesala de la muerte que es la vida de los viejos. El mundo los pasa por el costado y por encima. A nivel político y social, ¿por qué habría de ser diferente?

La acción requiere acuerdos, pero no todos estarán de acuerdo con esa acción; ni todos los que estén de acuerdos con esa estarán de acuerdo con la siguiente. El conflicto es inevitable, forma parte de toda acción, incluida por supuesto toda acción política. Los intentos de evitar el conflicto no son otra cosa que alguien tratando de que parte de la sociedad quede fuera de las decisiones.

Aquí arriba hablamos de dos grietas, sin nombrarlas por separado: la grieta entre situaciones sociales y econnómicas, y la grieta entre posiciones ideológicas y personales. Ninguna de las dos se podrá cerrar nunca. El cambio causará siempre desigualdades, y la acción causarán siempre desacuerdos. Intentar cerrarlas por completo sólo logrará la inmovilización y la senescencia de la sociedad.

Lo que sí podemos hacer es angostar la grieta social. Eso agrandará, inevitablemente, la grieta política. Así que sí, Juan Guillermo, preparémonos para una vida de enfrentamientos. Tratemos, claro, de no solucionarlos a los tiros. Yo creo que se puede; de hecho, creo que se puede hacer más sin tiros, administrando inteligentemente los conflictos, que por medio de cualquier acción revolucionaria.

Juan Guillermo Cocina dijo...

Concuerdo Marcelo. Por eso creo que hay que defender y ampliar la democracia. Básicamente, hacer política. El camino de la violencia ya se intentó y salió muy mal.

Saludos.

Politico Aficionado dijo...

No hay verdadera democracia sin inclusión.

Anónimo dijo...

leí por ahí una propuesta q me parece consistente, se proponía realizar las movilizaciones y manifestaciones en comodoro py y/o tribunales, cuevas de injustos leguleyos que esquivan su tarea judicial con la falacia de las dos bibliotecas
quizás puede que resulte, que se clarifique el partido judicial y sepan q son tan empleados del pueblo como los congresales y los funcionarios del ejecutivo. y a ver si cada uno cumple sus deberes, incluso los sindicos de los sindicatos
cuestión de pensarlo

claudia dijo...

Es una buena idea, Anónimo. Demostrarle a ese poder que se las da de omnisciente de que es tan corpóreo como cualquiera; mostrarles nuestra propia corporeidad - pavada de materialidad - y que los tenemos a tiro de mirada inspectora.