miércoles, 21 de agosto de 2013

MEDIA CLASE II

Hace poco, en un comentario dedicado al post anterior sobre el mismo tema, una persona habló de análisis resentido. Me quedé pensando el asunto. intentando dilucidar si había escrito ese texto por resentimiento. Y no che. No fue resentimiento: fue bronca. Que no es lo mismo y ni siquiera parecido.
Me quedó dando vuelta la palabra "resentido". La han usado mucho para calificarme en diversos foros, virtuales y de los otros. Suelen agregar "zurdito". O sea "zurdito resentido". ¿Resentido con quién? me pregunto. Con nadie me respondo. No se atrevan a confundir enojo y bronca con resentimiento. No le guardo rencor a la clase media. Estoy profundamente enojado con la clase media. Insisto: no es lo mismo.
Mi enojo tiene motivos que en parte expuse en el post anterior. A lo que tengo que agregar otros, tales como la confusíón que tiene la clase media entre su improbable destino de gloria y el lugar real que ocupan en una sociedad, su condición de obstáculo político dado que impiden los cambios que una sociedad requiere cuando deciden a partir de su pequeño espacio en el mundo y convierten esa opción en un mantra que contamina a la sociedad completa, el prúrito de pensar que deben ser seducidos para que opten por uno u otro cuando lo que en realidad debería ocurrir es que tomen decisiones por medio de la reflexión y puedan dar cuenta de esas preferencias y luego hacerse cargo de las mismas sin huir por tangentes varias, etc.
Y también me da bronca el resentimiento de la clase media. Si señor. Resentimiento. La clase media guarda un profundo rencor larvado a los que están justo por debajo de sus posibilidades económicas. Sobre ellos proyecta su enojo, los convierte en responsables de los males que aquejan al barrio, la ciudad y el país, los estigmatiza y segrega. Quizás el mejor gesto que tenga hacia ellos es una pequeña palmada en la espalda cada vez que se comportan como buenos esclavos y no pretenden vivir ni comer todos los días.
Y, arriesgo, ese resentimiento proviene de la ética capitalista que asumen como propia, pensándose del lado de los que tienen el chupetín por el palito. Los "negros" son el recordatorio viviente de lo que la clase media fue y podría volver a ser en cualquier momento (como se demostró en la década de los 90), y el primer gesto que tiene es deplorar su existencia, deplorar su cercanía, negarles una existencia autónoma como sujetos de derecho.
Y los que enarbolan la causa de esos "negros" también deben ser combatidos, porque se oponen al anhelo de encumbramiento social al que aspira la clase media.
Resentimiento que, apenas se puede, expresan como deseo de venganza y reparación sumaria.
Asi que no, no estoy resentido. Tengo bronca.
Ni más ni menos.

6 comentarios:

Angel dijo...

Lei la primera parte
Lei los comentarios, en especial el que habla de "resentido"
Lo que se desprende del post es una clara DESCRIPCION del comportamiento de ese amplio sector de la clase media tilinga, no encuentro ningun adjetivo del tipo "resentido".
A lo mejor esta persona considera "resentidos" a quienes reclaman derechos para los mas debiles, osando tocarles sus "privilegios de clase". Ese tipo de comentario es algo comun dentro de la clase tilinga. "Si hablas mal de nosotros (cuando solo hiciste una cruda descripcion) sos un resentido"
Yo provengo de un hogar de clase media trabajadora, tirando a baja y si bien hoy por mis ingresos deberia incluirme en la clase media, no lo siento asi, no tengo sentido de pertenencia ya que me crie escuchando en la escuela (publica), club, etc comentarios peyorativos hacia "los negros de mierda"
Lo que no entiendo es que estos tilingos viven hablando de eso y NO SE HACEN CARGO de lo que son, como sucede con este chacarero. Quieren cagar mas alto que el culo y no les da el presupuesto para comprar papel higienico.
Por lo demas excelentes las dos partes de la nota.
saludos

Dormidano dijo...

Angel:
Muchas gracias.
Tengo la misma percepción.
La clase media no puede decir "nosotros" sin fruncir la nariz como si hubiera pisado mierda.
Y eso es un problema, inmemso, enorme.
¿Cómo solucionarlo?
Vaya uno a saber.

ram dijo...

Pero es que, en el fondo, no está tan mal "resentirse" con cierta clase de clase media, fíjense en el personaje éste, mariano T., allá cuando la sublevación agrogarca del 2008 presumía en "la barbarie" de estar esperando con el chumbo en la camioneta a la chusma de moyano... y ahora?, chanchos amigos. "Racialmente" incompatibles pero... por la chirola baila el primate.
Es muy natural entonces que ante tipos así, uno serratianamente piense que "entre esos tipos y yo, hay algo personal!"

Anónimo dijo...

Es raro que entre a comentar acá, pero este tema me llama.
Creo que todo el que no viva ni en una villa ni en un ultracomplejo tipo Nordelta (o Dalvian, ud. que conoce) se autodenomina clase media. Más que nada porque desde los medios y la cultura occidental se la sacraliza. Pero no todos pueden pasar sus vacaciones afuera, tener una casa con buen patio y dos pisos o mandar a los pibes a un privado.
Por eso, para mí, hay dos clases medias: la del barrio, que compra en el mercadito de la esquina, los pibes paran en la esquina y los viejos pagan ganancias; y la otra donde se enorgullecen de conocer el orígen de su bisabuelo, tienen un localcito o puesto calificado, y los pibes van a la facultad.
La primera es la "negrada" que disfruta de un Estado de bienestar que va y viene. La segunda es la que aplaude a cualquier forro que le prometa el primer mundo. Ud. describe al segundo estrato.
Esto lo cuento de mi experiencia. Por ingresos soy de clase media-alta, gracias a una mezcla de esfuerzo personal y un Estado que me lo permitió, y toda la vida conviví con ellos: en el colegio privado donde me becaron, en el laburo donde todos especulan con el dólar blue. Pero por barrio, por lo que pasamos, por mi familia, por los vecinos, no soy más que un negro encubierto.
Tal vez ud. sepa más de esto, porque es de las cs. sociales y no un cuadrado como yo, ¿pero no hay acaso algún nuevo enfoque que haga esta clasificación? Digo, porque en la verdulería nadie habla de las bolsas de Lázaro ni del cepo a PayPal.
Somos varios según veo los que hacemos catarsis con esto. A eso súmele que nos contagió el cáncer rojo y nos caen mal los alambrados.

Adrian Anido dijo...

El clase media que usa la palabra "resentido" la aplica al que el cree que no tiene capacidad para progresar por eso esta "resentido" y, como contrapartida, piensa que el sí la tiene. Esta convencido que a él le va bien porque es inteligente y trabajador y vive con la fantasía de "pertenecer" a las clases mas altas, por eso vota a Macri y con eso se cree un poco parte. A los clase media que se revelan contra ese pensamiento de medio pelo los llama resentidos, resentidos porque desde su punto de vista son inútiles, parásitos que pretenden vivir de su bolsillo porque el (que es muy pelutodo) cree en eso de que es de "la mitad que mantiene a la otra mitad".

Cosmocosme dijo...

"Resentido"

Palabra usada hasta el cansancio.
Ya en 2008 había yo dedicado un post enterito en tiempop de la otra plataforma.
No la transcribiré aquí, por supuesto, pero haré una síntesis que de ese tiempo a esta parte elaboré:

La fórmula (del falso dilema) de la derecha es "irrefutable" (por ello ni siquiera es falsable):

1) si uno es de izquierda y no tiene problemas económicos: "Es un hipócrita porque no predica con el ejemplo, si es zurdo que primero regale sus bienes"

2) si uno es de izquierda y tiene problemas económicos: "Es de izquierda porque es un resentido: la riqueza ajena le da envidia y lo resiente; si tuviera guita sería de derecha"

Conclusión "ser de izquierda es siempre algo malo".