
La búsqueda del conocimiento científico es interminable. Y los investigadores están dispuestos a no dejar títere con cabeza.
En esta ocasión un arrojado grupo de hombres de ciencia ha descubierto las relaciones estrechas y viscerales que existen entre la música que habla de faso y el consumo de esa nociva sustancia.
Mire que beshesa. "Se calculó escucharían...". O sea, calculo porque en realidad no tengo idea. Pero como la juventud está perdida y consume toda esa música de porquería "calculo que escuchan referencias a la marihuana unas 40 veces por día". ¿Por qué los científicos no se pusieron a escuchar toda esa música llena de disvalores? Porque hubieran terminado fumando faso. Por supuesto. Porque el que escucha música que habla de marihuana fuma marihuana. Es así señora.En esta ocasión un arrojado grupo de hombres de ciencia ha descubierto las relaciones estrechas y viscerales que existen entre la música que habla de faso y el consumo de esa nociva sustancia.
Aunque siguen las precisiones: "son casi el doble de propensos a haberla probado". Claro, eso es obvio. Si un adolescentoide escucha una canción que habla de marihuana y entiende la letra es porque la probó. Otra que Kuhn.
Mirá sinó, el investigador "sugiere". ¿Ves? El ya sabe. Porque es un científico. O fumó faso.

¿Qué fue primero el huevo o la gallina?
En cuanto a la discusión que nos compete el detalle es fundamental. Porque la hipótesis que sostienen estos "científicos" es que a raíz de la música que habla de marihuana los pibes fuman marihuana. O sea, si fuman marihuana y luego escuchan música que contiene referencias a la marihuana toda la investigación se va a la mierda. Si ocurre lo segundo la música no induce al consumo de marihuana.
Pero no de desesperen. La conclusión del estudio expresada en términos de "puede ser" deja la puerta abierta a cualquier opción.
¡Esto es ciencia Doña Eduviges!