Leo y vuelvo a leer las declaraciones de Elisa Carrió sobre el proyecto de ley de extracción de ADN y me sigo sorprendiendo:...
"Es terrible que se vote la ley para la extracción compulsiva de ADN en la búsqueda de identidad. Esa ley no está dirigida a proteger los derechos humanos sino que está dirigida, y tiene nombre y apellido, a los hijos de la señora (Ernestina) Herrera de Noble. Quiero denunciar al matrimonio. Esto es fascismo puro. El principio de la integridad y de la autonomía personal están por encima. Es una ley de persecución. Están violando los derechos humanos para una venganza personal".
...
A ver Elisa querida. Doña Ernestina no es la única persona que se encuentra en esta situación. Hay cientos de familias destrozadas que intentan recuperar a sus nietos y un formidable sistema que intenta evitar que esas apropiaciones sean descubiertas.
Hubo gente con buena voluntad que buscó junto a sus hijos la verdad. Otros simplemente escondieron y ocultaron la historia. Y para recuperar esa historia hace falta un paso decisivo como éste. ¿Esto va a perjudicar a alguien? A los apropiadores claramente. Que son eso, apropiadores. No hay ambigüedades en ese sentido. No hay dos interpretaciones de lo mismo. Sea Ernestina Herrera de Noble o Juan de los Palotes.
...
"Los hijos de la señora Herrera de Noble son nuestros hijos" y añadió que "son víctimas de las negociaciones del poder desde hace quince años pero esto es más grave porque la venganza fascista carece de límites en el país".
...
No Elisa. Por ahora legalmente son los hijos de Ernestina Herrera de Noble, pero quizás sean hijos de alguien más que los está buscando. Como tantos otros. De hecho, la situación de los nietos apropiados tiene que ver con una venganza fascista. No creo que lo haya olvidado Doña Elisa. Fue hace más de 30 años. Militares salvadores de la Nación se llamaban a sí mismos. Lo de ahora es nada más que buscar justicia. Elisa, no se puede defender lo indefendible.
Nuestros hijos son en todo caso, todos los hijos de desaparecidos que fueron robados por los militares.
Sería bueno que no lo olvidara Doña Elisa. Por más devoción que sienta por Doña Ernestina.
"Es terrible que se vote la ley para la extracción compulsiva de ADN en la búsqueda de identidad. Esa ley no está dirigida a proteger los derechos humanos sino que está dirigida, y tiene nombre y apellido, a los hijos de la señora (Ernestina) Herrera de Noble. Quiero denunciar al matrimonio. Esto es fascismo puro. El principio de la integridad y de la autonomía personal están por encima. Es una ley de persecución. Están violando los derechos humanos para una venganza personal".
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A ver Elisa querida. Doña Ernestina no es la única persona que se encuentra en esta situación. Hay cientos de familias destrozadas que intentan recuperar a sus nietos y un formidable sistema que intenta evitar que esas apropiaciones sean descubiertas.
Hubo gente con buena voluntad que buscó junto a sus hijos la verdad. Otros simplemente escondieron y ocultaron la historia. Y para recuperar esa historia hace falta un paso decisivo como éste. ¿Esto va a perjudicar a alguien? A los apropiadores claramente. Que son eso, apropiadores. No hay ambigüedades en ese sentido. No hay dos interpretaciones de lo mismo. Sea Ernestina Herrera de Noble o Juan de los Palotes.
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"Los hijos de la señora Herrera de Noble son nuestros hijos" y añadió que "son víctimas de las negociaciones del poder desde hace quince años pero esto es más grave porque la venganza fascista carece de límites en el país".
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No Elisa. Por ahora legalmente son los hijos de Ernestina Herrera de Noble, pero quizás sean hijos de alguien más que los está buscando. Como tantos otros. De hecho, la situación de los nietos apropiados tiene que ver con una venganza fascista. No creo que lo haya olvidado Doña Elisa. Fue hace más de 30 años. Militares salvadores de la Nación se llamaban a sí mismos. Lo de ahora es nada más que buscar justicia. Elisa, no se puede defender lo indefendible.
Nuestros hijos son en todo caso, todos los hijos de desaparecidos que fueron robados por los militares.
Sería bueno que no lo olvidara Doña Elisa. Por más devoción que sienta por Doña Ernestina.