El arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan tiene una extraña y vaticana forma de definir el encubrimiento.
A ver si comprendo. Si la congregación le paga a una víctima no reconoce que el que "hecho" haya existido. Ahora entendí. Menos mal porque estaba un poco nervioso.
Sospecho que veremos el mismo procedimiento aplicado a otros "hechos" que parecen multiplicarse a cada paso.
Claro, el Papa no se va a quedar mirando.
¿Esta frase es una amenaza?
¿En qué sentido?
Perdón, perdón, es que soy un hereje.
¿Esta frase es una amenaza?
¿En qué sentido?
Perdón, perdón, es que soy un hereje.