La Desatención Cortés es o era el mecanismo por el cuál era posible convivir en sociedad sin matarnos. Consistía en hacer como que el otro no estaba ahí para no estorbarlo ni importunarlo. O sea, sabíamos que estábamos rodeados de sujetos, pero con la mayor cortesía, simulábamos no atender sus acciones a los efectos de no invadir su intimidad, no molestarlos.
Bueno, eso está sepultado. Ahora simplemente "la gente" ha decidido que el otro no existe, aunque lo esté pasando por arriba. Las consecuencias de esta sustitución son evidentes a simple vista, todos los días.