martes, 28 de agosto de 2018

O SEA...


5 comentarios:

Neomontonero dijo...

Sí. La chocaron. Otra vez.

Porque 13 millones de globoludos creyeron que votando a un rico oligarca, ellos serían ricos oligarcas también.

¡Qué condena! ¡Qué destino!

¡Y qué oportunidad!

Anónimo dijo...

Sí, Neo está esa cuestión de los que creen (y/o quieren) ser élite y no llegan ni a papel higiénico (como dijo alguien en fb) pero también hubo muchas promesas engañosas: no vamos a devaluar, controlar la inflación va a ser de lo más fácil, pobreza cero, los trabajadores no pagarán más impuesto a las ganancias, no vas a perder nada de lo que ya tenés y etc etc etc. Sumado a eso: la demonización de los medios a todo lo que fuera o pareciera k. Fue un combo perfecto (perfecto para infla globos).
Hace muchos años se le decía "globo" a la mentira, eso de usar globos para identificarse y la frase de la hiena Heidi (cambiamos futuro por pasado) fueron las únicas verdades de estos payasos.
Anna

ram dijo...

No, Anna, no sea tan generosa, acá no hubo engañados que creyeron los embustes - QUERIAN CREER, SIMULARON CREER - porque así encubrían el antiperonismo visceral, las supuestas razobnes siempre fueron excusa, palabrerío, coartada... no les importó ni les importa ahora que se vaya todo al carajo, ni siquiera sabiendo que ellos mismos se van al carajo - ahora mismo deben estar lamentando que no esté en cana la única que representa que se podía y puede hacer otra cosa que esta porquería infame.
Tome como ejemplo al prócer anónimo que suele asolar este blog, digno representante de esa clase de idiotas, impermeables a cualquier lógica, no digamos K, simplemnente racional o del propio interés.
El globo es nota de color, la esencia es el pus...

José Pepe Parrot dijo...

Desde diciembre de 2015 no he dejado de pensar un minuto en qué se hizo como el tujes para que estos CEOs llegaran al poder. O sea, la famosa autocrítica que tuvo sus bemoles pero siempre de la puerta para adentro. Conste que muchos han hecho ese proceso, me consta leyéndolos a diario o no tan a diario. Otros no, o si la hicieron disimulan muy bien.
Pero muchos sí. Y no deja de sorprenderme el sujeto político que parió esta podredumbre. Un sujeto político chúcaro y no encuadrable. Ni para la crítica pavota ni para la conducción verticalista.
La crítica salame solo repite prejuicios y lugares comunes. Piensa y resuelve el mundo como lo hace alguien que ha decidido suspender el proceso mental de apropiación de la realidad y reemplazarlo por clichés autoinmunes. Ahí no hay racionalidad.
Del otro lado el verticalismo anacrónico y la petición de principio de creer que la rosca desplaza a la política tampoco puede comprender ni siquiera de costado al sujeto político en gestación.
A los dos se les escapa. Y lo vemos a diario.
Hay una nueva experiencia de la política que incluso supera la transversalidad y que consiste en tener puntos comunes por encima de los accidentes del terreno y operar en función de ellos. Bauman diría que es un accionar bastante líquido, yo sostengo que es una nueva forma de estrategia, de deconstrucción en serio (no eso que confunde deconstrucción con desarmar un entuerto) Ese fluir buscando espacios comunes implica que ante cada obstáculo que impida ir hacia el punto de coincidencia es evitado sin siquiera prestarle mayor atención, digamos, una viscosidad que apenas deja huella. Esto tiene una ventaja que es la de evitar anquilosarse y un riesgo, que es el de no darle potencia colectiva al ansia colectiva.
Ninguna formación politica ha comprendido el asunto.
Creen unos que se resuelve "comunicacionalmente" y los otros "encuadrando".
Ni uno ni otro. Ni siquiera el camino intermedio. Tampoco han comprendido que no hay ancha avenida del medio porque el medio no es un punto de llegada sino apenas uno de los brazos por donde puede transitar la búsqueda de coincidencias. Cosa que de hecho pasa y este blog y sus lectores son evidencias del asunto.
Este nuevo sujeto político es más astuto que la historia misma, porque pretende ser sujeto y no predicado de los hechos, es más un otro que uno mismo porque percibió que la identificación con el otro más que un acto de altruismo es un acto político estratégico de primer orden. Este nuevo sujeto político dejó de pensar que una consigna es un enunciado: trata de poner en acto esa intención rescindiendo el contrato con los enunciadores pertinaces de consignas sin sustento empírico. Por eso la izquierda anacrónica que debería ser la primera en comprender este deslizamiento se vuelve reaccionaria, porque la acción de los sujetos pone en evidencia su propia vacuidad de sentido, su carácter testimonial y más que nada, la comodidad de permanecer en un limbo discursivo blindado por la certeza de que ninguna consigna tiene chanches de volverse carne y acto.
El nuevo sujeto político desconoce la autoridad por la autoridad misma, tiene otros parámetros para medir la legitimidad de un dirigente que no son los clásicos. Admitirlo sería un suicidio para gran parte de la clase política.
Y ante todo el nuevo sujeto político ha comprendido que la democracia tal como está no lo representa sino que lo sustituye. Y que esa sustitución conforma una estafa. Y que esa sustitución implica una ruptura, una escición que no puede suturarse.
La famosa grieta proviene de esta herida: están quienes admiten ser sustituidos y están los que no.
La implosión a la que asistimos lo deja en evidencia.
Seguirán ladrando con sus propias excusas (que son más un mantra que versiones legítimas de las condiciones concretas de existencia) los que de uno u otro lado adhieran a esa democracia sustitutiva que muere y los que quieren construir otra cosa que por ahora solo tiene esbozos.
El nuevo sujeto político tiene la responsabilidad de seguir optando a cada segundo.

jus dijo...

Marcelo Daniel
puedo copiar su análisis en facebook? me parece genial