jueves, 14 de marzo de 2013

DE ESO SE TRATA

Si alguien tenía alguna duda sobre cómo viene la hand con Don Pancho, este articulete le sacará (si es que la usa) la venda de los ojos.
Resumo: la oposición considera que ahora tiene un aliado más que poderoso que cuenta con un "público" mucho mayor y una legitimidad a priori que les servirá a la hora de confrontar con el gobierno nacional. Pueden disimular sus intenciones con argumentos piadosos pero se les nota en el rictus que ostentan un gesto victorioso desde el anuncio de Bergoglio como nuevo Papa.
Un gesto que hoy he visto repetido en los rostros de cada personaje de la oposición, incluso en aquellos que por principio deberían discrepar con Panchito.
Pero hay algo más importante para mi que la aparición de Francisco Cuervo en el día de hoy.
El 14 de marzo de 1883 moría Karl Marx. El pensador maldito, combatido, denostado, considerado obsoleto, superado, refutado en miles de oportunidades sin éxito, cuyas punzantes razones siguen incomodando a más de uno. El tipo que vuelve una y otra vez a caballo de sus argumentos, que no han perdido fuerza, proponiendo en voz alta la imprescindible Tesis XI sobre Feuerbach: "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo". Y hoy es un día muy a propósito para repetirla una y otra vez, contemplando a los príncipes de la iglesia que se comportan como los filósofos descriptos por Marx.
De lo que se trata es de transformar el mundo. Ni más ni menos.
Quedan para otro día las discusiones acerca de los marxistas ortodoxos (que no son marxistas en absoluto), sobre la transformación de El Capital en un libro de recetas como el de Doña Petrona C. de Gandulfo, sobre la entidad del "socialismo real" (como si el capitalismo existente se ajustara a la descripción que hace de sí mismo).
Marx, a pesar de los profetas del mercado, sigue naciendo. Otro más de los que nacen todo el tiempo.
Porque una cosa es un comerciante de almas y otra muy distinta un tipo con las patas firmemente asentadas sobre la tierra que entendía que el infierno está entre nosotros y que la única manera de que los últimos sean los primeros es tomar el toro por las astas y crear las condiciones que lo permitan.
Una diferencia sustancial con aquellos que, desde hace siglos, vienen pregonando que las cosas son como son y hay que conformarse.

4 comentarios:

iris dijo...

Gracias por recordarnos a nuestro barbudo favorito (con perdón de Fidel), cuyo pensamiento se quiso sepultar bajo el muro de Berlín y sin embargo sigue vivito y coleando.

Moscón dijo...

En el sentido práctico,el Jesús histórico la emprendió a las patadas con los mercaderes del Templo(los liberales de la época),justicia apócrifa y contundente contra quien con permiso del invasor los cipayos sangraban a su pueblo bajo la anuencia romana retribuida en metálico por el permiso.
Entre ese hombre y el otro mas cercano en el tiempo hay diferencia de método(y algunas situaciones propias del momento histórico),pero hay algo indiscutible:
Fueron en contra del sistema que premia el rango por encima del mérito humanista.
Fueron contra la rosca.


Dormidano dijo...

Iris:
Es que mientras exista capitalismo existirá Marx para combatirlo.

Dormidano dijo...

Moscón:
Eso es justo lo que dice Rubén Dri. El Jesús Histórico tiene diferencias de métodos con Carlitos, pero apuntaban para el mismo lado.