Para visitar el Vaticano ahora tenés que estar tapado de pieses a cabeza. Pero son piolas los tipos. No avisan que para entrar ahí la prenda imprescindible es un cinturón de castidad doble llave, acero reforzado, antibalas. Claro, el respeto está bien, pero son humanos. No se pueden andar privando.
Dios los tenga en la gloria.
