El "cancherismo" idiomático tiene límites. No así la pelotudez.
Para hacer juegos de palabras hace falta un cerebro, de preferencia funcionando.
¿Un desodorante que te saca el olor a chivo y te hace "mooy" sexy?
Mirá vos. Hay que juntarlo con el Axe que practicamente te convierte en un gigoló y tendremos una mezcla explosiva que puede poner al mundo patas para arriba.
Ya sabe señora, señorita, no presentarse sin cumplir los requisitos antes expuestos. Ahora me pregunto: ¿cuánta audacia hace falta para usar un desodorante o participar de un sorteo? Incógnita que quedará sin respuesta y motivará más de un corto en Animal Planet.
¿De dónde salió este aviso "mooy" de onda? ¿De qué otro lugar sino de Cosmopolitan On Line?