¿Sabés dónde llevaba la canastita Caperucita? Eso dijeron los islandeses cuando les consultaron si querían hacerse cargo de la deuda de un banco islandés, el Icesave, en el que quedaron ensartados ingleses y holandeses por igual.
Querían hacer la Gran Cavallo (los famosos seguros de cambio con el que el pelado le traspasó las deudas privadas al erario nacional, allá en la agonía de la dictadura militar) pero les salió bastante mal.
De todas formas, la presión sobre Islandia sigue y no es nada agradable. Ya se sabe, de algún tujes tiene que emerger sangre.