jueves, 10 de marzo de 2016

PSICÓPATAS

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Anoche tuve el desagrado de ver por contados minutos una entrevista de Marcelo Zlotogwiazda al jefe de gabinete del ¿gobierno? de Mauricio Macri, Marcos Peña.
Además de tenes ganas de tomarme un helicóptero a lo Dietrich y llegarme hasta el canal para presentarle mis respetos como se debe, me sorprendió el nivel de violencia del discurso y la ferocidad recubierta con buenos modales de Peña.
Me contaron, porque no lo ví, que al comienzo del programa el editorial de Zlotogwiazda destrozó los primeros meses del gobierno de Macri, lo mismo que un compilado dicho al estilo Lalo Mir sin respirar y de un solo tirón en donde también hicieron pedazos las medidas tomadas por Awada y sus secuaces en este corto pero torturador período. A los dos eventos asistió Peña inmutable, sin que se le moviera un solo músculo de eso que él llama cara. Ni uno solo.
"-Como en American Psycho" pensé. En esa película Christian Bale encarna a Patrick Bateman, un asesino serial sin sentimientos, frío, desconectado de cualquier sensibilidad, pero eso sí, educadito. Como los asesinos seriales del PRO que ejecutan la vida de los laburantes con una sonrisa profesional, vacía y cínica.
La misma frialdad que se puede corroborar en todos los funcionarios PRO. Los pocos que muestran algún sentimiento son los que exponen una perversidad inocultable, como Hernán Pignata o Alcira Lombardi, Esteban Bullrich, Avelluto (sin rimas) o Aguad.
Basta mirar con atención los ojos de Peña o los de Macri, o los de Michetti, o los de Vidal para encontrar ahí nomás, apenas doblás la esquina, a Patrick Bateman. Tipos que podrían asesinar (de hecho, asesinan) usando una servilleta blanca para limpiarse los dedos manchados de sangre, sonriendo y hablando de unir a los argentinos.
Yo no me asustó casi de nada pero tuve miedo. No el miedo del montañista que es un cagazo controlado que sirve para no caerse. No. Otro tipo de miedo. El miedo a la inhumanidad de estos tipos, miedo por lo que podían hacer con poder sujetos que no tienen ninguna sensibilidad ni consideración por nadie. Miedo a lo que pueden hacer diciendo sin inmutarse que hacen lo contrario.
Miedo a las reacciones que pueden suscitar con esa desconexión. 
Termino estas reflexiones con algunas consideraciones acerca de los psicópatas que encontré por ahí. para que mensuren el nivel de zocaga que me subió al balero. Lean y saquen sus propias conclusiones:
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"No se puede entender a los psicópatas en términos de retroceso o de desarrollo antisocial. Son simplemente individuos depravados moralmente que representan a los "monstruos" en nuestra sociedad. Son depredadores infrenables e imposibles de tratar en quienes la violencia es planeada, decidida y carente de emociones. Esta violencia continúa hasta que alcanza un tope alrededor de los 50 años, y luego disminuye.

Su falta de emociones refleja un estado de desprendimiento, de audacia y posiblemente disociado, revelando un sistema nervioso autonómico bajo y una carencia de ansiedad. Es difícil decir qué es lo que los motiva - posiblemente el control y la dominación - dado que la historia de sus vidas no demostrará generalmente ningún lazo de muchos años con otros ni mucha rima en su razón (excepto el planeamiento de la violencia).

Tienden a operar con una grandiosa conducta, una actitud pretenciosa, un apetito insaciable, y una tendencia hacia el sadismo. Su falta de temor es probablemente la característica prototípica (de base) (la hipótesis del poco miedo). Es útil pensar en ellos como si fueran vehículos de alta velocidad con frenos defectuosos." (fuente)
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"El Psicópata, posee una personalidad, que sin llegar a ser una enfermedad mental, es anormal. Se la diagnostica, según el DSMIV (Manual de diagnóstico de Psiquiatría) dentro de los Trastornos de Personalidad, como un TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD.

Dentro de esta categorización, podemos encontrar un amplio espectro y por lo tanto, grados diferentes de manifestación, desde “el criminal”, hasta una persona aparentemente integrada al entramado social, que trabaja, estudia, tiene hijos, familia. Pueden ser compañeros de trabajo, de estudio y esto los hace especialmente peligrosos ya que el otro, posible víctima, se encuentra más vulnerable porque no hay señales externas que alerten y permitan una actitud defensiva.

La característica principal de estas personas es que tienen anestesia afectiva, no sienten culpa, por lo tanto, ellos no son los que sufren, pero sí las personas de su entorno. Las emociones que sí pueden sentir son cólera, ira o tristeza, cuando las cosas no son como ellos quieren.
Solo los mueve su propio interés y para llegar a ello, que es obtener dominio y poder sobre su ambiente, pueden llegar a simular, “no a sentir”, amor, compasión, solidaridad, ternura, sentimientos de amistad, sólo hasta conseguir sus objetivos. Cualquier estrategia es válida para llegar al máximo placer del psicópata que es anular la voluntad del otro para explotarlo, atacarlo y demostrar su superioridad y su desprecio hacia su víctima, ya sea en el área laboral, de sus relaciones personales, sexual, etc. Esta es su esencia.

Algunos actúan su psicopatía en ciertos lugares más que en otros. Por ejemplo: Manifiestan toda su patología dentro del ámbito familiar, donde sus parejas y sus hijos son las víctimas, siendo para el afuera, personas encantadoras.

Al psicópata, se lo ha denominado “loco moral” o “loco sin delirio”, poseen capacidad de juicio conservada, saben la diferencia entre lo que está bien o mal, pero no les importa, esos límites no son para ellos." (fuente)

9 comentarios:

Un Argentino del Medio dijo...

"...
La característica principal de estas personas es que tienen anestesia afectiva, no sienten culpa, por lo tanto, ellos no son los que sufren, pero sí las personas de su entorno. Las emociones que sí pueden sentir son cólera, ira o tristeza, cuando las cosas no son como ellos quieren.
Solo los mueve su propio interés y para llegar a ello, que es obtener dominio y poder sobre su ambiente, pueden llegar a simular, “no a sentir”, amor, compasión, solidaridad, ternura, sentimientos de amistad, sólo hasta conseguir sus objetivos. Cualquier estrategia es válida para llegar al máximo placer del psicópata que es anular la voluntad del otro para explotarlo, atacarlo y demostrar su superioridad y su desprecio hacia su víctima, ya sea en el área laboral, de sus relaciones personales, sexual, etc. Esta es su esencia..."

Vos estas seguro que no estas hablando de CFK, anibal Fernandez, Capitanicho Kicilof???

Esta definicion le va como anillo al dedo a todos ellos y a muchos mas de los que ya no estan en el poder...

Dormidano dijo...

Argentino:
Mire para allá ¿ve?
Lo están esperando en la oficina de Laura Alonso...
Amigo mío, o usa argumentos o se va caminando marcha atrás al santuario de la virgen del totoral.
Recuerde que acá ud. es más bien un exótico ejemplar en extinción.
Y si amigo, son psicópatas, y ud. parece que los acompaña con placer...

Juan Guillermo Cocina dijo...

Ciertas teorías dicen que estos individuos surgen producto de la necesidad de la comunidad de armarse de ciertas personas "extravagantes", capaces de actuar en momentos límite. Estos individuos carentes de todo sentimiento, de toda empatía, de toda compasion, de sangre fría, tienen la capacidad de actuar racionalmente, de hacer lo necesario, en aquellas situaciones límite en las cuales una persona normal sería traicionada por sus nervios; digamos, en el liderazgo de la defensa de una ciudad ante el asedio de un ejército extranjero, por poner un ejemplo pensando en tiempos antiguos.

En el segundo ejemplo del famoso "dilema del tranvía" ( https://es.wikipedia.org/wiki/Dilema_del_tranvía ) queda explicitado que el individuo psicopático es siempre minoría en toda sociedad.

"(...)un tranvía descontrolado se dirige hacia cinco personas. El sujeto se sitúa en un puente sobre la vía y podría detener el paso del tren lanzando un gran peso delante del mismo. Mientras esto sucede, al lado del sujeto sólo se halla un hombre muy gordo; de este modo, la única manera de parar el tren es empujar al hombre gordo desde el puente hacia la vía, acabando con su vida para salvar otras cinco. ¿Qué debe hacer el sujeto?"

La mayoría de las personas elige no empujar al hombre gordo, porque no tiene la sangre fría como para calcular utilitariamente cual es el mal menor e intervenir en consecuencia activamente, como lo haría un robot sin emociones. Pero... siempre hay un porcentaje diminuto de personas que admite que no tendría problema alguno en empujar al hombre gordo.

Hasta aquí todo muy lindo; pero el tema es: que hacemos con estos camaleones desalmados cuando no hay ninguna situación de crisis que resolver. Cuando no están "de servicio" viven entre nosotros, en la cotidianeidad, intentando satisfacer sus necesidades extravagantes, su búsqueda de placer desenfrenada, de poder, de control sobre los demás, de emociones fuertes, etc. Es así como estas personas, centradas fuertemente en el esfuerzo intelectual, es decir, en la búsqueda de poder, sumado a un egocentrismo que raya en la megalomanía, terminan conquistando espacios de poder reales.

Hay que tener en cuenta que son actores extraordinarios, capaces de representar cualquier papel. Contaba Alfredo Alcón que López Rega le decía llorando que no tenía nada que ver con la Triple A que lo había amenazado de muerte.

Pueden llegar a ser individuos capaces, "útiles"; pero en ámbitos controlados. Librados a su suerte, solo destruyen a los demás, y al final terminan destruyéndose a sí mismos.

También hay que admitir que el ámbito de la política es altamente atractivo para el psicópata y ese tipo de actitudes. Automáticamente nos surge el nombre de Maquiavelo. Pero el florentino le pedía al príncipe que actuara racionalmente, que aplicara la violencia de manera "económica", como un cirujano, para que el pueblo no sufriera más de lo debido; eludir un conflicto actual equivalía a tener que afrontar ese conflicto en el futuro amplificado varias veces. Le pedía al príncipe que actuara como si fuera un tirano, solo en caso de ser necesario con el fin de mantener la paz y la seguridad en una época por demás inestable y turbulenta, pero de ninguna manera debía serlo en realidad, en su vida privada.

Uno sabe que las motivaciones de Cristina para conquistar el poder estatal estaban basadas en cierta ideología, en su militancia; hay una vida que lo prueba. Ahora, ¿cuáles son las motivaciones de Macri para ser presidente? ¿Su afán de "luchar" por el libre mercado en un mundo gobernado por la hegemonía neoliberal? (¿para qué?). O será que tiene la necesidad de alimentar un ego desmedido, de cortar de raíz la esperanza emancipatoria argentina, de hundir definitivamente a las clases populares...

RT dijo...

Dormidano:

Encima José Natanson mostrando datos sobre los países con mayor índice de desarrollo humano, destrozó la idea de los muchos empleados públicos en Argentina.

Y algo más con respecto al tema del post:

A partir de observar a personas que conozco consumen Rivotril, Clonazepan u otros benzodiazepínicos y que coinciden con la lógica del discurso de Carrió, tengo una teoría:

Las consecuencias adversas y toxicidad del consumo de benzodiazepinas

La depresión, bloqueo emocional

"Emotional anaesthesia," the inability to feel pleasure or pain, is a common complaint of long-term benzodiazepine users. Such emotional blunting has similarities to the anhedonia seen in anergic depression and is probably related to the inhibitory effect of benzodiazepines on activity in emotional centres in the limbic system. Former long-term benzodiazepine users often bitterly regret their lack of emotional response to family events during the period that they were taking the drugs.

"Anestesia emocional", la incapacidad de sentir placer o dolor, es una queja común de los usuarios de benzodiazepinas a largo plazo. Este embotamiento emocional tiene similitudes con la anhedonia visto en la depresión anérgicos y está probablemente relacionado con el efecto inhibidor de las benzodiazepinas sobre la actividad en los centros emocionales en el sistema límbico. Los antiguos usuarios de benzodiacepinas a largo plazo a menudo lamentan amargamente su falta de respuesta emocional a los acontecimientos de la familia durante el período de que estaban tomando los medicamentos.

http://www.benzo.org.uk/ashtox.htm

https://translate.google.com.ar/translate?hl=es-419&sl=en&u=http://www.benzo.org.uk/ashtox.htm&prev=search

Juan Guillermo Cocina dijo...

Para el Argentino del Mediopelo:

Si Cristina fuera psicópata, hubiera buscado los famosos "fueros", esos fueros que todos los medios psicópatas se cansaron de repetir que buscaría (¿se acuerda?) para cuidarse del psicópata asesino de Bonadío, "el pistolero".

El psicópata, en el fondo, es un cobarde. No es un mártir, ni busca serlo. Porque no cree en nada con la suficiente profundidad como para "inmolarse" -real o simbólicamente- por aquello en lo que se supone que cree. Tiene un cerebro de reptil: ataca antes de ser atacado para autopreservarse. No confía en nadie. Cristina se arriesga a ser destruída porque defiende su creencia, su posición, y porque confía en aquellos que la aman.

Otros rasgos característicos psicopáticos son el cinismo discursivo y el mecanismo de la proyección: el psicópata destruye a su victima sin piedad, sin remordimientos, al tiempo que la difama proyectando sus propias acciones en la persona de la víctima; además de negar todo con un caradurismo sin igual. Veamos que hace el macrismo: propone el diálogo y la unión de los argentinos mientras censura a quienes piensan distinto, reprimen a trabajadores, murgas, y todo lo que tenga color oscuro; despide a empleados públicos mientras los acusa de militantes y "ñoquis"; provocan un ajuste brutal y le echan la culpa a la "pesada herencia"; buscan endeudarse mientras acusan a Kicillof de quien sabe qué, y niegan que muchos de los actuales funcionarios Pro fueron culpables de multiplicar la deuda en varios miles de millones...y asi podría seguir, pero ya ha quedado claro.

A decir huevadas a otro lado, mediopelín.

Juan Guillermo Cocina dijo...

Fe de erratas:

-al principio, no me refiero a que carecen de sangre fría, sino al contrario.

-aclarar que la diferencia entre el príncipe al estilo de Maquiavelo y el psicópata, ciertamente, es bastante sutil; opera en la división del ámbito público y privado. El Estadista está obligado a ser racional, frío y calculador, es cierto; pero eso no significa que en realidad, entre los suyos, no tenga sentimientos.

Puede decirse que aquellos políticos anti-establishment, como Cristina, Néstor, Evo o Chávez, nunca pueden considerarse psicópatas por el hecho de que decidieron el camino difícil de oponerse al poder dominante, e incluso de arriesgar la vida haciéndolo. El psicópata siempre buscará el camino fácil.

Saludos.

ram dijo...

Como mis neuronas son más fiacas que las suyas, Dormi, es que le escapo a las complejidades, así usar el término "psicópatas" se hace complicado, largo de explicar y esas cosas (por ejemplo, el libro es más inquietante que la película, porque al leerlo la película sucede en su cerebro y, bonita no es), por lo que prefiera el coloquial y barrial "hijos de puta", con perdón de las putas, claro, que ninguna merece hijos así.
Más desagradable aún es la sospecha que tengo de que precisamente esta clase de hijos de puta es un modelo aceptado y apreciado por buena parte de la sociedad, preferido por esa buena parte y que va más allá de la venta y difusión interesada que hacen los medios del citado modelito... fíjese, por caso, la cara de tujes siniestro de algunas modelos, las mismas que se supone muestran su "mejor" cara para vender pilchas o perfumes o consoladores, para vender lo que sea, está la jeta elegida de asesino serial con dolor de muelas... imagine la expresión cuando piensan que pagando ganancias le pagan la netbook a un negrito mocoso... ser o parecer hijo de puta, una pinturita, para muchos más que esos próceres

Carlos Zuppa dijo...

Sin embargo, se podría pensar que los argumentos de, por ejemplo, "La Banalidad del Mal" (H. Arendt) o el film "Y como Ícaro", cuestionan la singularidad del psicópata. Esto es, casi cualquiera podría serlo si le crean las condiciones propicias.
Solamente algunos se humanizan

Dormidano dijo...

Carlos:
¿Sabe que mientras escribía estas cosas pensaba en Hannah Arendt (que estoy repasando en estos días) y en la banalidad del mal y en la pluralidad psicópata de Eichmann y en cómo el psicópata como monstruo disculpa en última instancia a la sociedad?
También me acordé de los cuestionamientos al film de Bruno Ganz "La Caída". Al coso le decían que había filmado una película en donde Hitler era demasiado humano. O sea, al acercar la cámara al cotidiano de Hitler uno veía que estaba más cerca de la "gente normal" de lo que la propia "gente" quería admitir. Digamos que Bruno Ganz además de una crónica acerca de los días finales de Hitler filmó una película espejo. No todos se le animan a ese espejo.