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lunes, 17 de diciembre de 2012

OXÍMORON I

1.-En el lugar que sirve para tomarse un café entre despelote y despelote, ubicado en lo que nombro con optimismo "mi trabajo", un personaje de aspecto temible se aproximó a la máquina de café. Vestido de negro, con una remera estampada con el ominoso símbolo de "Slayer", pelo negro largo, cadenas en el pantalón, zapatones negros también con cadenas, collares de metal con calaveras ad hoc, muñequeras de cuero con tachas y clavos de metal, etc. Una aparición salida directamente del infierno, si tal cosa existe y alberga a personajes así.
El descripto encaró la máquina citada y, ¡oh sorpresa! seleccionó una "leche manchada", o sea, un vaso de leche con apenas unas gotas de café. Un tipo con ese aspecto que no consuma cafeina pura, café negro y sin azúcar, ya es una contradicción. Y ese sentimiento aumentó cuando vemos que acrecentó la cantidad de azúcar que ofrece la máquina. Y se puso peor cuando tomó uno de esos vasos que sirven para el agua y están a un lado del dispenser y lo usó para ¡colocar el vaso de lecha manchada ahí! a los efectos de, suponemos, evitar la posible quemadura con la superficie del vaso. Nosotros sabemos que esa temperatura de salida apenas califica como "caliente" y al contemplar todos los recaudos que tomó el señor de negro entendimos que su aspecto es un engañapichanga y que lo único que falta es que sea vegetariano.
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2.-Reluciente móvil del Control de Tránsito del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Amarillo con el logo "BA, en todo estás vos". Esquina de Avenida Garay y Paseo Colón. Semáforo en rojo para los que avanzan por Paseo Colón en dirección al Parque Lezama. El vehículo nombrado no detiene su marcha y cruza, con luz roja, Garay, evitando por centímetros, la colisión con un colectivo de la línea 4 que avanza desde Huergo para llegar a Constitución.
Recordemos el cartel estampado en el automóvil: "Control de Tránsito".
(Sin ánimo de ser buchón, no es éste el primer vehículo del gobierno de CABA que veo cruzando esta esquina con el semáforo en rojo. Por desgracia no pude ver el número de identificación. Pero el otro día si, cuando un "bus" turístico, esos sin techo, también de CABA, atravesó Garay con el semáforo en rojo. El colectivo llevaba el número "1210" bien visible e iba lleno de turistas. Además, la semana pasada, una de las grúas que secuestran vehículos mal estacionados también repitió la hazaña, esta vez doblando por Garay en dirección a su base bajo la autopista, remolcando un vehículo para llevar a la playa de infractores. Más oximorones, tantos que uno no da abasto).
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3.-En uno de esos enormes avisadores para fijar carteles que se colocan en la valla de las obras en construcción, sobre Avenida Garay, una brigada de pegadores de carteles colocaba un aviso enorme del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El mensaje decía "Por una ciudad verde", indicando que, si alguien usaba una bicicleta en vez del automóvil, a la larga, la ciudad se transformaría en un vergel.
Para pegar el afichón fue necesario despegar otro de un banco que promocionaba alguno de sus productos. Los restos del aviso despegado fueron a dar a la vereda, al igual que el sobrante del pegamento que caía desde el afiche recién adherido. La brigada pegadora, una vez cumplida la faena, se trepó sin más a su vehículo y siguió su camino hasta el próximo avisador, dejando todo tirado, afiche, pegamento, restos del empaque del nuevo afiche. "Por una ciudad verde", claro está.
Unas cuadras más adelante, pude verificar que el equipo pegajoso había repetido su hazaña, con el mismo resultado para la vereda. "Por una ciudad verde" repito.

viernes, 20 de julio de 2012

¡VOLVIÓ LA OBVIOLOGÍA!

Ha vuelto esa excelsa disciplina llamada "Obviología". Y retornó en una de sus ramas más fecundas, la Obviología económica.
¿No me creen? Lean esta cita "económica" y díganme si no es obviología en estado puro:
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Según analistas, la difícil espiral que golpea a la economía española, que debe reducir drásticamente su alto déficit público en un clima de profunda recesión económica, genera dudas sobre la capacidad del país para remontar su crisis económica y financiera.

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Quizás los "analistas" hayan pensado que inventaron el agujero del mate, pero no. Lo obvio, lo obviológico por decirlo así, se les restriega en las narices pero no pueden o no quieren verlo. El ajuste no es compatible con el crecimiento económico. Ajustando, recortando, contrayendo la economía, aplicando las recetas friedmaníacas la economía no crecerá. Al contrario. Lo que ocurrirá, lo que ocurre es que la recesión se profundiza hasta el paroxismo.
Y de esa recesión no se puede salir por la derecha. Ni siguiendo al pie de la letra las recetas monetaristas. Ni mucho menos entregando el control de los instrumentos económicos nacionales al FMI y a la UE.
Ahora, dado que ya hemos derribado la cita obviológica (no se puede recortar y ajustar el "gasto" y al mismo tiempo esperar que la economía crezca) hagamos un ejercicio de prospección.
Dado que la crisis parece no tener salida, preguntémonos si la crisis es un efecto no deseado o una coyuntura prevista que le serviría al capitalismo en crisis para reinventarse bajo la forma de una fuerza mundial que evada cualquier control que las naciones pretendar establecer sobre él y de esa forma, seguir perpetuando los mecanismos de acumulación.
Si seguimos el razonamiento de Naomi Klein en "La Doctrina del Shock" lo que está pasando en estos momentos no parece el descalabro de una serie de mercados sino la rearticulación del capitalismo del desastre que estimula la coyuntura para poder terminar con los estados nacionales, el último y por ahora, débil obstáculo en su carrera por vencer todas las regulaciones. Un paso en ese sentido sería la decisión de "ayudar" directamente a los bancos sin pasar por las regulaciones del Estado en el que éstos se encuentran. No es un dato menor. Para nada.
De ahora en adelante habrá que afinar el análisis. Están pasando cosas mucho más profundas que una caída de bolsa en tal o cual país.