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martes, 13 de julio de 2010

ALBERTHOTEP I

El fin de semana long viajé a Mendoza a los efectos de visitar a esa gente que dice ser mi familia. Perdónalos, no saben lo que hacen. Resulta que viven ahí en Mendoza, a unos 100 kilómetros de la capital mesma. Por lo tanto, cuando voy para allá paso por el medio del otro país. Si señor. El Reino de Xilium.
Mi asiento en el colectivo contenía una ventanilla mediante la cual pude divisar, unos kilómetros antes de entrar a la ciudad de San Luis de la Punta de los Venados, una extraña pirámide partida por la mitad, encajada, horrorosa y enorme, en medio de las sierras del Portezuelo. Desentonando con todo lo que la rodeaba, brillaba con el sol de esa mañana. Cuando el colectivo avanzó un poco más, observé que el mamotreto no estaba solo. No. A su alrededor había una interesante cantidad de edificios igual de feos que los arquitectos optimistas denominan “conjunto arquitectónico”. Supe en ese preciso momento que estaba viendo la nueva Casa de Gobierno de la provincia de Xilium denominada “Terrazas del Portezuelo”. Se supone que todo el gobierno de San Luis en pleno se trasladará a ese esotérico complejo (para comunicarse mejor con los ancestros o algo así). El edificio y el complejo costó una bicoca: 350 palos. Un vuelto.
Pero esto continúa: en la casita de mis viejos estaba de visita mi tía que vive desde hace largos años en Xilium. Apenas tuve un momento le comenté lo que había visto. Ella cambió súbitamente de color, a un rojo furioso, mientras desplegaba insultos ad hoc y ademanes groseros.
Las objeciones que vertía (mi tía claramente deplora el progreso) postulaban que se estaba lavando guita, que convertir en museo la vieja Casa de Gobierno es una burrada (no fue ésa la palabra), que quién carajo iba a ir hasta la loma del peludo para hacer un trámite y que Alberthotep I estaba loco. Cosa que todos sospechamos por otra parte.

Pero además de los comentarios sobre la espantosa pirámide me informó algunas cosas interesantes:
1.-Resulta que Alberthotep I construyó un Monumento a la Bandera con el mástil más alto del país en un paraje llamado Toro Negro, un lugar apenas habitado. Resulta ser que ese monumento ahora está cubierto de malezas que han comenzado a trepar por el enorme mástil. Ahí el faraón se gastó 1.687.108 pesos 
2.-Los puntanos andan preocupados porque Alberthotep I quiere construir una nueva terminal de ómnibus en la ciudad de San Luis. Cosa que está muy bien porque la actual es una porquería. El inconveniente es que la va a construir a doce kilómetros de la ciudad de San Luis, en Donovan (que no tiene nada que ver con V). Cosa bastante poco práctica si me preguntan.
3.-De la réplica del Cabildo, la Pirámide de Mayo y esas cosas mejor no hablemos o a mi tía le da un infarto.
Así es que sí. Inauguraron la pirámide. Y si se repasa el artículo del diario, se podrá comprobar que también “está construyendo el Obelisco Puntano: una torre de 130 m de altura que alojará un mirador y 200 estaciones con imágenes de la historia, en homenaje al Bicentenario. Este nuevo hito está valuado en 37 millones de pesos.”
Lo dicho.
Otro país.
El Reino de Alberthotep I.
Xilium de la Punta de los Venados.

domingo, 11 de abril de 2010

VICENTE NARIO EN SAN LUIS

Mientras continúan los problemas con los docentes, Alberto Rodríguez Saá está ocupadísimo con las obras del Vicente Nario, un vecino muy caracterizado en el que está invirtiendo fortunas. ¿Dinero para Educación? Eso es una antigüedad, ¿a quién le hace falta educación teniendo pirámides de la sabiduría?
Aparte, en San Xilium las cosas son de otra manera. San Xilium es otro país.
Y aunque son de un país diferente, aman las tradiciones de ese otro paisucho que dejaron atrás. Por eso están copiando con entusiasmo el Cabildo de Buenos Aires y la Pirámide de Mayo. Una nadería de guita invertida en inaugurar tradiciones ya inventadas.
Los Rodríguez Saá, Alberto y "El Adolfo", los socios del desierto de Macri, los disidentes, los que coquetean con De Tatuaje, amiguchos de Carlos Saúl I (como tantos), fundando otro país para todos los que lo quieran habitar. ¿Para cuando la Guerra de Secesión?
He aquí la Pirámide de la Sabiduría, bautizada por el Alberto como Terrazas del Portezuelo.

Y acá está el cartel de obra con el costo de la misma. Una linda suma. Y más arriba se pueden ver los nombres de las empresas constructoras. Ahí está San Luis S.A.P.E.M., la constructora creada por los Saádicos para disputar obras públicas en todo el país, está Rovella Carranza S.A., una empresa muy amiga de los Saá que tiene adjudicada más del 80 por ciento de la obra pública en San Luis (¿para qué está San Luis S.A.P.E.M. entonces? amigos son los amigos che) y Alquimaq S.R.L., otra figurita repetida a la hora de ganar licitaciones en San Luis.

Se rumorea en San Luis que de un momento a otro comienzan a construir La Atlántida. Así de una buena vez por todas se dejan de joder con eso de que si existe o no existe.  En la puerta habrá un inmenso elefante blanco de mármol.