No mucho más.
Que la justicia de Bélgica haya allanado la Sede del Arzobispado belga, la vivienda personal del anterior arzobispo y una catedral en busca de evidencias documentales sobre presuntos encubrimientos, no les ha merecido la menor observación.
Pero el problema son las tumbas. Ésto "indigna" al Vaticano.
Clarito como el agua.