martes, 20 de septiembre de 2016

LA FIESTA QUE VAMOS A PAGAR LOS OREJONES DEL TARRO

Qué lejos están aquellos tiempos en donde la palabra "dignidad" tenía algún sentido y soberanía era un concepto que excedía las ubícuas recomendaciones de un manual de instrucción cívica.
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La verdadera fiesta, la "fiesta en la que terminás aturdido y con jaqueca" comenzó ahora. Con la llegada del FMI, que es el invitado que Macri y su corte de adulones esperaba ya pueden tirar papel picado y jugar al carnaval carioca. Porque para ellos ha comenzado la joda. De nuevo, por tercera vez en cuarenta años, record que nos convierte en uno de los pueblos más pelotudos del mundo.
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La diferencia es que esta vez, con toda la desmemoria histórica a cuestas, cientos de miles de argentinos que fueron hechos mierda por el FMI y sus aliados locales ¡votaron a esos antiguos aliados locales de los usureros internacionales! ¿Y qué hicieron estos aliados locales? Lo que siempre hacen: endeudarse hasta las verijas, abrir las importaciones, comenzar a vaciar empresas públicas con vistas a su reprivatización, flexibilizar de hecho las condiciones laborales, y llamar al FMI para que los controle. A todas esas cosas que acá ¡ya pasaron! estos tipos le llaman "normalidad". Y quizás lo sea, porque al parecer para los votantes del PRO carecer de dignidad y soberanía es una situación "normal" en donde ni siquiera tienen que pensar en la autoestima propia y la del país ("este país de mierda" dicen y sueñan con Mayami).
Lo más irritante es que la relación causa-efecto está documentada con profusión, casi con obscenidad. Ensayos, estudios, investigaciones de toda índole han registrado con lujo de detalles lo que ocurre con el país cuando sigue las recetas del FMI. Esas consecuencias además, han reventado el lomo de los argentinos. Esos mismos argentinos han optado por voluntad propia ¡volver a aceptar las "sugerencias" del FMI!.
Esta es la verdadera fiesta, la que vamos a tener que garpar los orejones del tarro, mientras los piolas de siempre toman sol en algún idilico paraíso. Y la vamos a pagar con hambre, desocupación, violencia, sufrimiento, dolor, etc. Mientras los vivos "offshore" dirán que la única salida es el ajuste, que en un "mundo normal" todos se cagan de hambre, que es "normal" que el FMI te cuente las costillas y además, decida sobre la economía del país, incluso cuando las recomendaciones implican la quita constante y permanente de derechos.
Pero todo éso ya lo sabíamos.
La pregunta que me rompe la pituitaria es ¿si ya lo sabían, para qué mierda votaron a estos tipos, que era como elegir los tormentos del infierno?
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Obviamente, Macri celebra. Sabe que su futuro es brillante y luminoso. Inversamente proporcional al futuro de los orejones del tarro.