lunes, 18 de junio de 2012

PARA EVITAR EL EFECTO MOMIA DE TITANES EN EL RING

Cambiamos un momento la dirección de las feroces y ditirámbicas críticas que acostumbramos a derramar desde este espacio para trasladarnos, a caballo del frío, a un territorio en donde los consejos prácticos para mitigarlo son cruciales.
Antes de comenzar debo informar que mi autoridad en este asunto deriva de que me considero un profesional del frío (no, no instalo aires acondicionados, no insista). Si señor. Porque en una vida pasada fui montañista (de hecho, nunca dejé de serlo aunque tendría que pensar en colgar los botines antes de deformarlos con el sobrepeso) y si de algo sabemos los montañistas es de frío.
En estos días en que el frescor se ha hecho presente pude observar el desplazamiento en las veredas de una cantidad de émulos de la Momia de Titanes en el Ring que carcajeate de "Volver". Ciudadanas y ciudadanos caminando como el personaje citado, con los brazos rígidos y las piernas a punto de transformarse en tumefactas extremidades gangrenadas debido a la acumulación de prendas de abrigo. Una sobre otra, hasta conformar un colosal edificio que impide cualquier movimiento, excepto el de los ojos y que la mayoría de las veces, no responde a su propósito, es decir, abrigar.
Pero hay una forma muy simple de evitar tal caricatura y además, no pasar frío.
Paso a contarles.
Abrigarse consiste en calentar el aire que hay entre la piel y la protección de la misma. Tan simple y complicado como eso. Por lo tanto, los esfuerzos que uno debe realizar tienen como objetivo que ese aire se caliente y permanezca.
Y aquí viene el secreto.
Para que lo anterior ocurra, en la montaña usamos la Ley de las Tres Capas.
1.-Primera Capa:
La primera enemiga del aire calientito que queremos guardar es la humedad de la piel. Cuando la humedad se queda en la piel esta se enfría y nos entra el frescolari a nosotros. ¿Cómo hacemos entonces? Para evitar esa sensación se usa la primera capa (o primera piel, como quieran) que consiste en una prenda sintética o semisintética (una mezcla de algodón y algo). La función de esta capa es absorber la humedad de la piel para que no se condense y nos enfríe. 
2.-Segunda Capa
Acá es donde la cosa se pone más calurosa. Porque esta capa es la que eleva la temperaruta del aire. Lo mejor es el polar, pero también sirve la lana o el plush o cosas por el estilo. La función de esta capa es de calefaccionar. Y no hace falta que sean ocho sueters o cinco buzos. Porque la eficacia del asunto depende de la combinación correcta de las capas.
3.-Tercera Capa:
Ahora que la humedad está controlada y tenemos aire calientito calientito, tenemos que conservarlo y preservarlo. O sea, no se tiene que escapar. Y se escapa porque los tejidos (polar, lana, etc.) son porosos y por esos buracos huye el aire caliente. Necesitamos la tercera capa que consiste en un aislante que no deje escapar el calor del aire y además, que frene la entrada de viento (el chiflete que también nos enfría). Acá hay de todo como en botica. Lo que hay que buscar es que el material y la prenda usada retengan el aire y no deje pasar el viento.
Y listo.
Si uno tiene frío además en las piernas, repite lo de las tres capas en las piernas (calzoncillo largo, pantalón de polar soft shell y pantalón, por poner un ejemplo)
Si ocurre en las patas, medias finas, medias gruesas y buenos zapatos.
Lo mismo en las manos.
Con estos simples consejos uno podrá evitar esa extraña caracterización que transforma seres humanos en muñecos ambulantes de Michelin.

2 comentarios:

Luis Quijote dijo...

Sumamente correcto y claro. Me gustó y agrego:
En mi vida pasada -cuando no había camperas de material sintético (nylon o algo así) ni podíamos gastar en las de cuero- andaba en moto en pleno invierno.
El recurso aislante era ponerse unas hojas de diario entre la camisa y el pulover. Ídem entre "las patas" y el pantalón.

nilda dijo...

Los vaqueros sobre la piel, húmedos por la garua pueden ser una prenda demoníaca. Aguanten las calzas aunque al 80% de las féminas nos queden para el reverendo orto y no es una alusión sexual.
Tomemos nescafè.Porque cortazar dice que cuando alguien tiene un frasco de nescafè nunca está tan mal.Palabra de cortazar.