martes, 7 de julio de 2015

SÍMBOLOS

¿Hechos? Acá tenés hechos
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¿Te acordás de Blejer no? ¿No?
Bueno, es éste que acá se describe
Además:
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Otro hecho
Como gustan decirme a los gritos en estos días:
la única verdad es la realidad
No hay peor manco que el que no quiere ver.
Aunque Scioli, claro está, no fue el único que llamó a Blejer

lunes, 6 de julio de 2015

TAN BIÓNICA

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Hay imágenes que resumen de forma dramática y certera un estado de cosas que ha sido descripto pero que, conjugado por la mirada que transforma en registro fotográfico las evidencias, se vuelve grito, protesta muda, pregunta sin respuesta. Una interpelación que supera el límite de la foto y apunta con el dedo al que cree mirar, y lo conmina a observar. La imagen, de esta forma, incomoda, molesta, pone en blanco sobre negro lo que muchas veces aparece solapado en el discurso público. Esmerila el recubrimiento mediático y deja sin excusas al sujeto que escruta.
La foto que encabeza este artículo posee las condiciones descriptas: es mucho más que una conjunción entre una moderna máquina de votar y un aula en evidente estado de abandono. Podemos ver una computadora instalada para llevar adelante la votación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ubicada en el aula de una escuela pública, la Escuela de Comercio Nº 03 D.E. 07 "Hipólito Vieytes" , uno de los lugares en donde se llevó a cabo la elección del día de ayer. Esto es lo denotado, lo explícito de la imagen.
Lo que connota es mucho más jodido. La confrontación de los elementos de la imagen indica también la confrontación entre dos miradas de lo público, de la res publica, la famosa cosa pública que con tanto ahinco dicen defender muchos ciudadanos de bien. Por un lado una inversión notable en tecnología, denotada por el dispositivo que se puede apreciar y por otro lado, una notable desinversión en el aula misma, que también es evidente. La tecnología fue contratada a una empresa privada, el Grupo MSA, al que se le asignó un presupuesto importante para que llevara adelante el servicio contratado. El aula se encuentra en las condiciones observadas porque no se invirtieron los recursos necesarios para su mantenimiento.
Muchos han dicho que ésta es la contradicción presente en la imagen. Nosotros opinamos que, por el contrario, no existe tal contradicción. Hay un contraste inmenso, pero no contradicción. La suma de los elementos de la foto resumen la concepción de gobierno de la administración PRO, mirada que se objetiva en el contraste señalado. El apuntalamiento de la actividad privada y el constante retiro del estado de lo público, de la res publica
Y también la foto explicita una opción ética, una definición entre el bien y el mal y los actos ejecutados en consecuencia. De la misma forma el electorado que apoya al PRO toma, además de una decisión política, una decisión en el plano de la ética. La foto y el resultado informan acerca de la concepción de bien y mal que ponen en juego la administración PRO y sus votantes.
Porque el apoyo al PRO (y a cualquier fuerza, es bueno decirlo) implica compartir su taxonomía de valores, su ética, su manera de ver la realidad y los actos que se ejecutan para intervenir en ella.
La foto muestra y demuestra lo que el PRO piensa acerca de la función del estado y además, y debido al apoyo que recibe de una porción mayoritaria del electorado de CABA, lo que ese sector estima bueno y conveniente.
Como gustan decir los encuestólogos místicos, esos son datos de la realidad. Y como pocas veces ocurre, una imagen pudo resumirlos. Y a su vez, la potencia del conjunto trasciende la mera enumeración visual e interpela al sujeto que observa. No es posible la indiferencia ante la fotografía e incluso la indiferencia puede ser un método de defensa o de argumentación para tratar de disminuir la potencia enunciativa de lo que se ve. 
Esta fotografía es, por fin, una evidencia. Una prueba. Y una prueba, una evidencia, muestra, hace visible. Pero además, interpela, solicita un movimiento del sujeto en una u otra dirección. Indaga en las concepciones éticas y extrae una mirada que explicita lo que el sujeto conjetura como bien y mal.
Las conclusiones, a partir de aquí, quedan bajo la responsabilidad de los señores leyentes.

domingo, 5 de julio de 2015

QUE MANGA DE GRIEGOS DESAGRADECIDOS CHE

¿Te das cuenta? Los griegos desagradecidos "rechazan la oferta de rescate". Encima que les ofrecen ayuda. Los de la BBC están indignados.
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Hay que ser cretino para escribir ese titular.
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Mirá vos
Alguno de Clarín debe asesorar a la BBC

CHUPATE ESTA MANDARINA ELECTRÓNICA ¿VUELVE EL FRAUDE PATRIÓTICO?

Viste eso de las brujas.
Bueno, las hay.
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Y parece que acertaron
Y acertaron tanto que los mandaron a detener
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Aquí Don José Rubén Sentis agrega otros datos valiosos
Era raro tanto apresuramiento con el voto electrónico.
Ahora me explico porqué

sábado, 4 de julio de 2015

HEIL SHAKESPEARE

Calculo que están orinando lejos del recipiente
Siempre lo dije, Shakespeare es Hitler con literatura.
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Pregunta para los leyentes: ¿qué otras obras pedirá la DAIA que dejen de recomendar por antisemitas? Vamos, anímense, Netanyahu nos mira.
Ahhh, otra cosa: DAIA, del ridículo no se vuelve.

viernes, 3 de julio de 2015

¿Y BOSTON?

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Por el contrario, yo considero que el que le hace mal a la literatura es Coelho. Y digo esto e inmediatamente me pongo a pensar si las fruslerías que escribe Coelho califican como literatura. Incluso esa literatura berreta estilo "¿Quién se llevó mi queso?".
Podemos comprobar la profundidad de su pensamiento en la objeción al Ulises: usa dos palabras que cualquier escritor que se precie (y mucho más uno que pretende ser el intelectual más importante de Brasil, psssttt) no utilizaría tan a la ligera, "nadie" y "todos". Debería saber Coelho que incluso un solo lector del Ulises da por tierra con un razonamiento tan endeble. Y que incluso sus pavadas son relativas.
Es mucho más valiosa la objeción de Borges (al que Coelho debería reconocerle el copyright de su primer bazofia alquimística): Creo que “Ulises” es un fracaso. Cuando se ha leído lo suficiente se saben miles y miles de circunstancias sobre los personajes, pero no se los conoce. Y pensar en los personajes de Joyce no es lo mismo que pensar en los de Stevenson o Dickens, porque en el caso de un personaje, en un libro de Stevenson, por ejemplo, un hombre puede que sólo esté presente en una página, pero se siente que uno lo conoce o que hay más de él por conocer. En “Ulises” se cuentan miles de circunstancias sobre los personajes: que han ido dos veces al lavabo, los libros que leen, sus posturas exactas cuando están sentados o de pie, pero, realmente, no se los conoce. Es como si Joyce hubiera pasado por ellos con un microscopio o una lupa.
Esas observaciones provienen de un hombre que frecuentó las páginas de Joyce, y del Ulises. De un intelectual, condición que Coelho no alcanzó todavía y sospecho, no tendrá el gusto de alcanzar.
Al menos puedo decir que los libros de Coelho no están bien escritos, desde el aspecto formal. Sobre todo lo demás, sobre esa sabiduría new age montada sobre una mitología que desmerece y banaliza, necesitaría mucho más tiempo y ganas. Y Coelho no merece más que estas líneas.

¿EN QUÉ QUEDAMOS?

Las convicciones de Lilita
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Elasticidad de la oferta
Y de límites morales