domingo, 2 de agosto de 2015

LA VENGANZA

...
Hace no mucho tiempo, un par de años ponele, un señor -industrial naviero el- en una de esas celebraciones de fin de año que lo juntan a uno con tipos con los que no se comería un asado, me dijo: "-Es que los negros ahora tienen derechos y no los quieren largar". Este comentario fue la culminación de una serie de barbaridades expelidas por la buena gente decente presente que se cagaba en los negros de mierda mientras engullía champán y salmón ahumado. Y no es que estos dos últimos manjares me molesten, conste.
Horrorizados ante el avance del aluvión zoológico desgranaron en más o menos media hora toda la batería de prejuicios políticos, económicos y raciales de rigor, aunque estos últimos pueden muy bien resumir los dos primeros.
No pidieron matarlos lisa y llanamente porque se sabe de mi zurdéz empedernida y no quedaba bien empañar la celebración de paz y amor y todas esas fantochadas con las que las buenas y bellas almas se perdonan a sí mismas prestas a seguir pisando cabezas sin que se les corra el moñito del smoking.
Además, mi mal humor en estos casos es previsible y, digamoslón de una vez, cierto tamaño que natura non presta, me transforma en alguien al que una persona sensata no haría enojar.
Me acordé de esta situación hace un par de semanas cuando abandoné uno de esos grupos de guasáp en donde a uno lo invitan para compartir ciertas afinidades. Debo aclarar que en general no soy un tipo muy popular al que todos solicitan para animar sus conversaciones vía fonófono. Asi que consideremos ese grupo como uno de los tres en los que estoy involucrado. Dos, ahora.
¿El motivo del abandono? Otra sarta de barbaridades de la misma naturaleza de aquellas que escuché en esa fiesta de nochebuena, proferidas en torno a un robo o algo parecido. El nivel de agresión de mandíbulas sangrientas desparramándose en cada palabra me llevó a desistir de compartir un círculo tan ameno y tolerante.
En las dos anécdotas citadas me sorprendió y apabulló el odio. Y su consecuencia inmediata: el deseo de venganza. De esto se ha hablado mucho, largo y bien, pero bueno, tengo que repetir medio de queruza: el huevo de la serpiente no es una excepción, no hay monstruos inesperados como Godzilla que aparecen de la profundidad del mar alterando la normalidad. No, hay gente común, decente, que dícese de sí misma "laburante" que incluso tiene hasta cierta sensibilidad, en cuyo interior no tan adentro contiene todo ese odio y está dispuesto a dejarlo circular a la primera oportunidad que tenga. Claro, oportunidad educadita, porque no es cuestión de andar perdiendo las formas.
Por eso, cuando el anonimato, o pseudo-anonimato tecnológico lo permite, lanzan vía red todo el ectoplasma junto.
¿Por qué tienen todo ese veneno adentro? Los motivos son muchos, varios y largos de enumerar. Y no es el objetivo de este post.
El objetivo es, si alguno tiene, resaltar ese volumen de odio anidando en el pecho de personas tan urbanas. Quizás digo esto a modo de advertencia a mi mismo. Para seguir rumiando las palabras de Rodolfo Walsh cuando señaló que no había que dejarse conmover por las bellas almas de los verdugos. Ni por sus cantos de sirena.

sábado, 1 de agosto de 2015

COMENTANDO SPOTS O COSAS POR EL ESTILO

...
En tiempo de elecciones todos los candidatos graban sus spots, slóganes animados o lo que sea que fuere. Cada una de esas piezas merecería un análisis mucho más extenso que el que la imaginación, solvencia y espacio de este blog puede ofrecer.
Por eso compartimos, al menos, comentarios sobre esos objetos que ojalá fueran artísticos. Los que uno se acuerde che, que no somos máquinas.
...
Mauricio Yattah: aparte del lenguaje vacío y rimbombante ¿hacen falta todos esos movimientos de manos juego de villanos?
Macri y Michetti: ¿ni para un spot radial de campaña van a laburar? "Yo les doy la voz a Uds.". Este asunto se parece a esos programas de radio que consisten en pasar mensajes de los oyentes y de atrás meterle una carcajada o un efecto sonoro. Faltan estas dos últimas cosas porque hacer algo así sería, de una u otra forma, laburar y ya se sabe que el PRO...
Margarita Stolbizer: ¿Así que votar con la cabeza y con el corazón? O sea, el famoso voto contradictorio. Que quizás concuerde con el radicalismo de Margarita que se camufla de progresismo. El lema "igualdad y decencia" merece un párrafo aparte. ¿Decencia? Ay Doña Rosa...
Jorge Altamira: ¿Alternativa política de los trabajadores? En el caso de que conozcan alguno que no sea un señor que participa en un spot.
Alejandro Bodart: Lo que le falta al Pasman de Bodart y Ripoll es recordar por ejemplo que el MST se alineó con el "campo" en el conflicto por la 125. Aunque en una de esas a este Pasman tal asunto no lo indigne. Aunque en esta rosca también hay que meter a José Saúl Wermus.
Scioli por dos:
Epistemología: nos hemos pasado años debatiendo cómo ocurre, cómo cuernos pasa y hemos llegado a más dudas que conclusiones. Pero algo que está descartado es que la ciencia se despliegue en forma lineal. Las investigaciones tienen en cuenta el estado del arte, o sea lo que hay hasta ese momento como referencia, pero no continúan ningún estudio a partir de donde dejó el "otro". De hecho, y casi siempre, se investiga en contra. No hacía falta simplificar tanto. Mucho menos para un spot de campaña. 
Desasfortunado: El slogan parece escrito por Saborido. Dale. ¿Tanta guita invertida y no se les ocurrió nada mejor?
Sergio Massa: Una engañosa musiquita melosa y predecible para que el tipo se largue con una apelación violenta como pocas. ¿Así que cambiar miedo por seguridad? Yo diría sembrar miedo. 
...
Si tienen ganas de añadir el suyo comentado y todo, manden manden.
Acá no le hacemos asco a nada.
Fuente de la imagen

jueves, 30 de julio de 2015

UNA DE TERROR

...
Ponele que te voy a contar un cuento. Ponele.
Situación: calle del suburbano bonaerense, barrio tranquilo. Vecina con cámara encendida y grabando las veinticuatro horas. Alerta. Tené en cuenta eso último.
Día de mitad de semana, poco más de la media tarde. Un vehículo con tres personajes busca una casa para entrar y chorear lo que estuviera a mano, y la encuentra. Uno de los tres baja del auto, es una mujer. Toca el timbre para comprobar si efectivamente la casa está sola, arroja algunas piedras a las ventanas de afuera para completar el chequeo. Cuando está segura de que no hay nadie avisa a sus cómplices que con agilidad saltan una pared, rompen la puerta de atrás e ingresan at home.
¿Recuerdan la vecina? Debido al monitor de la cámara en su casa se ha dado cuenta del robo y llama a todo dedo al 911. Han pasado cinco minutos, como mucho. Los ladrones siguen dentro de la casa y la cómplice los espera afuera en un automóvil. Pasa una patrulla, no se detiene. Resulta ser, se enterarán los afectados luego, que no era el móvil asignado para el asunto. Han pasado diez minutos. Aparece otra patrulla, esta sí la que viene justicia en mano a imponer la misma, etc. No acierta la dirección y pasa de largo. 
Todo lo anterior se puede elucubrar dado que la cámara, la que nombramos al principio, sigue filmando.
Alertados por el sonido de la primera patrulla los cacos saltan de nuevo la pared y escapan. La segunda patrulla al fin encuentra la casa. Se dan cuenta de que hay una persona esperando a los ladrones (que se fueron caminando tranquilamente en la dirección opuesta a la última patrulla) y la detienen con el escueto botín que habían conseguido sus cómplices: una mochila, entre mediana y pequeña, con objetos tomados a toda velocidad.
La policía ingresa a la casa.
Llegan los dueños de casa. No han pasado veinte minutos.
Encuentran a la policía dentro.
Falta el contenido de un estante completo, que se encuentra dentro de la mochila que los ladrones dejaron con la campana en el auto, y además, ropa. 
Mirando la filmación más tarde, comprobarán que los ladrones le dieron la mochila a la mujer, pero que no se podía apreciar que llevaran en la mano o en una bolsa o en algo ropa afanada del interior de la casa.
Lo robado, dentro de la mochila, es secuestrado como evidencia. Luego lo devolverán a los dueños, que comprobarán que faltan la mitad de las cosas. Tampoco se puede ver en la filmación que los ladrones abrieran la mochila para llevarse algo en particular. De hecho, en el apuro por escapar practicamente arrojaron la mochila dentro del auto. Acto seguido la policía detuvo a la cómplice. No hubo tiempo para separar algo y llevárselo.
Los afectados presentan la denuncia por el robo. Como corresponde, supone uno.
Pero luego la justicia, en la persona del fiscal actuante, le sugiere a los denunciantes que acepten un resarcimiento por parte de la mujer cómplice-campana en concepto de daño moral y que cambien la naturaleza de la denuncia de penal a civil.
Un cuento de terror.
Que, curiosamente, tiene moraleja. Uno no sabe si está protegido por la policía o a merced de la policía. Y la justicia bien gracias.
...
Fuente de la imagen

¡BUUUHHH!

...
Por otro lado, la culpa de todo la tiene La Cámpora
Tu imaginación está en bancarrota Awada
Si alguna vez tuviste una, claro está.
Léase con atención la arenga de la Marioneta Vidal
Atentos muchachos, se viene la denuncia de fraude

martes, 28 de julio de 2015

LA GENTE BELLA

...
...
Así que a Venezuela le cambiaron el nombre
Ay Tutatis
Resulta que le dieron una nueva dimensión
Y como ya no es solo tú Venezuela, no te gusta
Quejas de ex-propietario se llaman

lunes, 27 de julio de 2015

LA POSTA

Por si alguno se creyó el cuentito de "nos gusta todo lo que hizo el kernerismo". Acá están los "referentes" económicos del PRO (teólogos de mercado, les llamo yo) diciendo lo que realmente piensan. Cagándose en todos, como es su costumbre. Y no solamente cagándose en todos sino además, proponiendo sacarle a esos negros los recursos invertidos en ellos ¿quiénes se han creido que son?
Pobres de mierda, son pobres y nacieron para pobres ¿entendés? que se jodan por elegir la pobreza. Para la gente "bian" el macrismo.
...
...
Cuando escucho a Melconian no puedo dejar de pensar en el personaje de Peter Capusotto Jorge Meconio. Sospecho que el primero inspiró al segundo. Soy un pensador bárbaro yo.